sábado, 12 de octubre de 2019

Palpitación


Un zapato rojo o el corazón del colibrí, o la mascada bermellón puedan engatusar a la fortuna.

viernes, 11 de octubre de 2019

Galano


Me he puesto dos claveles en el pecho, dos pajaritos en la boca y dos ceniceros para poner los milagros.

jueves, 10 de octubre de 2019

Interfase


Mi vanidad la has hecho crecer al grado que ha tenido que ser devorada en noches de plenilunio. 
Ahora soy lobita.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Heredad


La línea es siempre tan delgada en la toma de decisiones que solo un acto externo inesperado puede desenvolver otra fortuna.

martes, 8 de octubre de 2019

Apostura


Mis ojos pestañudos no dejan de abrirse y cerrarse en este piso plano. Ahora mismo me decían mis ojos: si la belleza miro, también la fealdad esta en mi mirada. 
Este oficio de ver tiene una garganta muy amplia y muchos siglos ahogados.

lunes, 7 de octubre de 2019

Especular


Yo especulo - dijo la oruga parsimoniosa antes que el canto del ruiseñor comenzara. 

domingo, 6 de octubre de 2019

Primera fila


El acto de consciencia cuando se escenifica, el espectador, sabedor de la acción en causa, comprueba cuan fácil es descubrir el engaño.

sábado, 5 de octubre de 2019

Albores


Los albores y los rubores casi siempre son el inicio de un encantamiento. 
Momentos, imágenes que perduran delicados en la memoria.

martes, 1 de octubre de 2019

Octubre


Sumergirse en el porvenir de la memoria es una de las hazañas del espíritu del que pocos salen ilesos.
Enigma y desafío el dardo de luz. Al medio día el tiempo es estatua. Noble embestida. 
Que ha llegado octubre con todo y lunas. Bailemos.

domingo, 29 de septiembre de 2019

Intercambio


Artesanlmente hablando el trueque de divisas no tiene obstáculos. 

Fotografía:Calle Sagárnaga. La Paz. Bolivia.


sábado, 28 de septiembre de 2019

Otoño en Murillo


La piel de la estatua se disuelve en flor al llegar el otoño a la plaza. La mujeres se reúnen indiferentes al desnudo mármol, ellas se miran, se platican su tembloroso y soleado día como buenas cholas.
Honremos así, al mestizo tiempo. 

Fotografía: Plaza Murillo. La Paz, Bolivia.


viernes, 27 de septiembre de 2019

Fiebre de altura


No hay salida al mar pero desde el teleférico se encumbra la ilusión perdida y remonta las alturas buscando la marea azul en el vértigo.

Fotografía: Teleférico línea amarilla. La Paz, Bolivia


jueves, 26 de septiembre de 2019

La otra nube


La perspectiva no deja de ser histórica. Regresar a lo que fue nos deja suspendidos como nube.

Fotografía: Centro espiritual y político de la cultura TIWANAKU. La Paz, Bolivia


miércoles, 25 de septiembre de 2019

Visión corrida

 

Los corredores nos desatan la intuición de espacio, precursor de ida y vuelta del pensamiento inverso. 
Alguien después de varios siglos sabe que la oración pasa por la luz cambiante de la experiencia clara.

Fotografía: Pasillo de la Basílica de San Francisco. La Paz Bolivia.


martes, 24 de septiembre de 2019

Emplazamiento


El atrio público congrega el ánimo ancestral Precolombino, -Aymara, en éste caso- con la humana necesidad de reunión para verse  y oírse.
La modernidad no deteriora este impulso.

Fotografía: Plaza Mayor de San Francisco. La Paz, Bolivia.


lunes, 23 de septiembre de 2019

Se tocan las cabezas



El arriba y el abajo, dualidad que se clava en el tiempo de piedra. 
Toda la noche es día y un no me olvides de estrella que se retarda.
Así era y seguirá hasta que renazca el grito primitivo.

Fotografía: Museo Nacional de Arqueológico, La Paz, Bolivia.

domingo, 22 de septiembre de 2019

Romance de agua


En el corazón de sus entrañas corre el agua como por sus venas tubos. Bajo las calles su canto no se oye, como el viajero que abreva en la ciudad que camina y calla.

Fotografía: La Paz, Bolivia.


sábado, 21 de septiembre de 2019

Comunicación continua


La multiplicación de los cables no anula la comunicación si cada uno tiene un objetivo diferenciado. Al menos en teoría.

Fotografía: Por las calles de La Paz, Bolivia.


jueves, 19 de septiembre de 2019

La Sirena y el Charango


"Ya nada los detiene,
 ni la promesa de mi canto 
ni las bondades de mi carne"
Javier Perucho




Nacida en el lago Titicaca y con permiso de Pachamama y de Sirinu. Afina su charango, por eso los hombres llevan sus instrumentos a la vera del lago para que los afine, de día y por mañana ya que pueden ser devorados en un acorde.
A la llegada de los españoles, que no hablaban Aymara, confundieron las apariciones y llevaron vihuelas, que al tener menos cuerdas enfurecieron a las sirenas, dejándolos sordos.
Los tiempos se confunden porque charango viene del Aymara: chara: pierna y anku: nervio, o sea, era un instrumento de arrieros, no de marineros. 
Los avistadores contemporáneos no se ponen de acuerdo si es benigna o maligna pero las bondades de su agudo oído es irrefutable.


Fotografía: Calle Apolinar Jaén 711. La Paz Bolivia.