lunes, 30 de julio de 2012

Mellizos



No fueron creados. Se encontraron por esos caminos del azar cuando buscaban ser gárgolas. Su presente superó su pasado y sólo tienen sentido porque buscan el futuro en su nostalgia. Son la componenda de su presencia. Su contradicción la salvan por lo que son: un riesgo de imaginación. De haber nacido en otro espacio tal fuesen caballeros águilas, por eso el azar les dio su lugar en el universo, aunque nunca sabrán cuál es ese lugar. Son dos pero, piensan como uno, y eso les suministra cierta ventaja ante la diversidad. Nunca envejecen porque se renuevan en cada utopía.

En el siglo XIX la hulla ennegreció su carácter, desde entonces todos los años bisiestos se bañan en las aguas del caribe. Han mejorado lo suficiente para dejarse ver sin amarguras, y tienen urgencia de articular sus primeras palabras para crear su paraíso.

Sergio Astorga
Tinta/papel 20 x 30 cm.

martes, 24 de julio de 2012

Pilar del Río


Hoy con el río Tejo y sus aguas calmas, en el antiguo barrio de Alfama, en el corazón de Lisboa este abarrotero visitó la Casa de los Bicos donde se encuentra la Fundación José Saramago. Casa de una voz que retumba todavía en mis oídos y en los ecos del mundo. Manantial de presencias donde la quietud es danza.
Devorado por el ansia y con ese invisible follaje de la duda buscaba encontrar a Pilar del Río, directora de la Fundación y poseedora de todos los anchos recuerdos de una vida con Saramago. Hormiguero de formas y de entusiasmos difusos al escuchar su voz. El presente esta lleno de oquedades y antes de que fuera depositado en otro torbellino me encontré de frente con un ser fino, sonriente, amoroso, sin mostrar las espinas de la ausencia y con esa generosa humanidad de la inteligencia. Hay una Pilar que expande a un Saramago y un Río que lo empapa.

No pude evitar ofrecerle un Temporal con la esperanza de que algún verso pueda endulzarle sus murmullos.
Hay veces que nuestras aristas se modelan y tal vez el día de hoy pude ser mejor hombre, nunca lo sabré, pero hoy sentí que hay plenitud en la mirada de Pilar del Río.

Una sonaja se asoma por la nube.
Imagen tomada de Internet

viernes, 20 de julio de 2012

Lindes




Con dos perfumes desiguales,
abandoné la flor en  tu contorno.

Mordí la espera como frágil vientre
y una tibieza flotó de entre mis manos.

¿Cuánto tacto se perdió en tu fuente?

Hoy me tenso como fruto abierto,
y un color de piel se vuelve brasa.

Sergio Astorga

Tinta/papel20 x 30 cm.


miércoles, 18 de julio de 2012

Palabra sobre Palabra




Acreditadísima clientela, este Abarrote se complace en anunciar, vocear, clamar, difundir a los cuatro vientos con la concha chichimeca que me anima,  el nacimiento de una nueva Revista Literaria cuyo titulo me ha fascinado por evocativo, cachondo, filosófico, esotérico y sustantivo:” Los sábados, las prostitutas madrugan mucho para estar dispuestas” así se nombra la revista y así se titula el poema de Ángel González, un poeta, no importa que haya ganado el Príncipe de Asturias, ha sido y será un poeta antes y después.

Todo este guateque literario y plástico se debe a los buenos oficios de José Rico fundador del portal Palabra sobre Palabra. Este abarrotero es sólo un colaborador de dibujos y palabras.

La revista “Los sábados, las prostitutas madrugan mucho para estar dispuestas” tiene dos versiones: la diurna en papel y la nocturna en formato digital (pdf). 
Si alguno la desea, puede dirigirse a bubok

Si quieren conocer y participar en palabras sobre palabra (picar)

Si quieren leer el poema de Ángel González (picar) 

Si quieren salir de los Antojos, piénselo dos veces, y procedan.

Gracias por su preferencia y recuerden que tenemos el mejor surtido de embutidos y apeos de labranza. No tenemos sucursales. 
Abur.

lunes, 16 de julio de 2012

Salvación por cuerpo




Esta feliz manera de decir que el abrazo es un combate, es antigua. 
Y en esta plena desnudez se desviste la salvación del amado. Por eso Chayito, despliegas sus carnes para encender los veranos que entran por la ventana derritiendo los pudores.

Chayito se desdobla y,al recostarse, no detiene a las miradas indagadoras. Ella sabe de su reino desde el principio.

¡Desheredados de amor: tomemos cuerpo!

Sergio Astorga

Acuarela/papel 20 x 30 cm.

jueves, 12 de julio de 2012

El bengalista



Dijo que venía de esos caminos de versos y cantos; cuando los niños se dormían creyendo que los espíritus volaban envueltos en sabanas blancas.

Flaco, como dibujo a tinta, olía a sermón apurado en octavas reales y esbozaba una sonrisa celestina, fascinante. No se cuanto tiempo me quedé contemplando esa estampa. Él, como sabiendo su atractivo y a su merced, me habló del libro del buen amor. Yo lo escuchaba, no sin maliciar que se trataba, tan trovadora figura, de algún profesor de literaturas que había desahuciado su sano juicio.

Mi natural instinto me decía que tal vez, algunas monedas compensarían sus ardores, pero cuando me llevaba la mano al bolsillo, él, con el aplomo del artesano encendió una bengala y se fue cantando como si nada.

Cuando veas un bengalista, puedes poner tu entendimiento a dar cosecha, dejar las risas y perder el bolso.

Sergio Astorga

Tinta/papel 20 x 30 cm.

martes, 10 de julio de 2012

Tatuaje


La ciudad que se camina no muere; queda inscrita en la palma como llaga.

Sergio Astorga
Tinta /papel 12 x 25 cm.

miércoles, 4 de julio de 2012

Conclusión



La forma intuye que es efímera, por eso tu perfume se propaga en casa.

Sergio Astorga
Acuarela/papel 20 x 30 cm

viernes, 29 de junio de 2012

De viernes vestido



Insaciable es la miel en su zumbido
porque el amor es como el vacío.
Todo es sangre de utopía
y el instante diáfano
esta colgado en alfileres.

La caratula esta triste
y el segundero gotea por el cristal. 
Se entiende que la piedra
será igual a su dureza
y el perfume enviuda entre su espina.

La noche se desmaya entre mis ojos
y miramos al espejo
para que resbale el alma.

Sergio Astorga
Acuarela/papel 20 x 30 cm.



miércoles, 27 de junio de 2012

ÁNGELES DE LA UVA




En los últimos siglos han vagado como ríos y  aclarado gargantas. Cantos y lamentos han humedecido los labios en sus alas. Los han confundido con lascivias imágenes de mares de plomo, cuando las cabezas giran sobre un eje de vómito y de nausea. Parientes de la aceituna (por carnosos)  tienen  el  ánimo de la luz antigua. Nunca tuvieron jaula y sus parras contienen el deseo de la acrobacia adolecente.  Hay un gusto de amor en sus membranas y se ocultan los sátiros cuando miran la sombra afrutada que pasa como bergantín  en busca de la playa. Tienen cintura fina como el nardo y todos quieren ser la lengua suelta del requiebro.

Cuando el ombligo te duela por deleite y tu sueño se fermente, siempre habrá un ángel de la uva agitando las copas de las madrugadas.

Se me olvidaba, a los Ángeles de la Uva no les gusta la monotonía, ni los rumores, ni las espadas.


Sergio Astorga 


Acrílico/Papel 60 x 80 cm.

lunes, 25 de junio de 2012

Apalabrados




- Hay un calor que  dan ganas…
- ¿Quieres vino?
- Bueno… está caliente como la sangre.
- Crucemos el puente y sentémonos en la sombre de ese árbol.
- ¿Le has dicho?
-  A quema ropa.
- ¿Y que te ha respondido?
- Sólo me miró con esa mirada difunta.
- Esa mujer está seca. Polvo estéril.  No te preocupes.
- ¡Ese dinero es mío!
- Dalo por perdido.
- ¡Nunca!  Sé dónde lo guarda. 
-¿No pensarás…?
- Lo tomamos y nos vamos. ¿Matarla?... Si ya está muerta en vida. Sólo quiero lo que es mío.
-¿Palabra?
- Palabra.

Sergio Astorga
Tinta/papel

martes, 19 de junio de 2012

La Batalla



Tarquino inventó una historia. Sus batallas, sus pesadumbres; sus instantes de gloria los dibujó en tinta negra y en papel fino. Su daga dejó moribundas a las horas inútiles. Sus fantasmas, como los nuestros, viven sin darnos cuenta, en una realidad quebradiza.

Son intocables y tercos los deseos de perdurar, tal vez por eso, batallamos todos los días para endulzar nuestros rostros.

Sergio Astorga
Tina/papel

viernes, 15 de junio de 2012

Concilio del gozo



De luna a luna las conversaciones eran la vestidura de sus noches.
Comenzaron hace mil años a indagar sobre el placer humano. Miles de rostros fueron desfalleciendo en sus intentos por explicar el ardor en sus pechos. Pródigas manos se aferraban a sus carnes, indicando, que la posesión era la explicación menos erudita pero más certera del goce. La cintura vinculaba el ritmo y la cadencia con la frontera del apetito. Frentes amplias, con aves canoras sobre los hombros,con humilde intento,afirmaban que el banquete es mental. Los cabellos se enredaban serpentinos como esperando la aprobación del tacto. Los insectos revoloteaban guerreros a la luz de las acaloradas ponencias y el hastío acechaba peligroso en las bocas somnolientas de los amantes.

Conciliar es duro de pescuezo y el empeño se amansa en su propio despojo.
Cuando parecía que las conclusiones serian postergadas por inhóspitas, llegaron los olores de alcoba cortando los velos de la discordia y, en forma definitiva, renovaron el correr de las aguas privilegiadas.

Sergio Astorga
Acrílico/tela 60 x 80 cm.

martes, 12 de junio de 2012

Hora por hora



Bella y joven,  protegida por maderas.
Me habla y me dice:

- Hay una arena de sombra en cada hora.

El tiempo crece,
y los muros se llenan de palabras.

Sergio Astorga

viernes, 8 de junio de 2012

Tornasol



Entre los tornasoles renaces
y el azul cerúleo se extiende caliente.

Mis ojos te cubren
y  tu blanca llama se abre.

Se revienta la resaca
y  tu cuerpo es mas blanco.

Los cabellos se desatan
y se quema  la luz como en el hueso.

Sergio Astorga
Acuarela/papel 20 x 30 cm.

martes, 5 de junio de 2012

Ráfagas



Las ráfagas de viento 
nos alejan del asfalto
y nos dejan caer sin estrellarnos.

Las ráfagas en la tierra,
no en el cielo,
sólo en la tierra:
son de palabras.

Las ráfagas
son un vacío que se llena.

Desde la ventana,
por estas horas
las ráfagas saltan.

Sergio Astorga
Tinta/papel

martes, 29 de mayo de 2012

Tardando




Llegó en el rescoldo de la tarde, lleno de hojas secas de vivos ocres.
Con los disturbios del Cantar de los Cantares.
Contra la ciudad que lo vio nacer.
Se enreda en las noticias del regreso.
Contra la luz y el verano
llega presagiando los dorados cielos
y los vientos contrarios. Es la señal,  
el cuerpo que se enreda en su propio cuerpo.
Un brillo que se hace y renace de cuerpo.

Yo le digo que venga a nacer sobre este lecho,
y es menos física y más imagen
y nada que la toque con palabras le inunda.
Soy uno sólo con mi cráneo
y en nombre de los que no son penetrados,
para los que nunca han sido penetrados 
por la noche, por esta idea fálica de la noche.
Para ellos. Para los silencios incorruptos son estas palabras.
Para los que llevan el halo virgen de la hoja
y sólo sueñan la garra que los mata.

Los eventos de la sangre son así: sin prestigio.
El único argumento es la caída, la excitación luminosa de la carne,
y los frutos que se encienden en nuestros vasos rotos.
Somos ojos que se clavan.
El rosto casi humano del abdomen.
La asfixia  del aire que tiembla en los pulmones.
Acrobacias y lengüetazos  a lo amado.

Llegó tardando, sin la claridad del micro-relato;
con el ungüento turbado y la dimensión del círculo roto,
con el muro destruido por el sol y las miradas.

Pudimos ser amor y semejantes pero el humo invencible
de los muertos crece como este rescoldo de la tarde.
Así vamos, nombrando los objetos y los reinos.

Sergio Astorga
Acuarela/papel 20 x 60 cm.

viernes, 25 de mayo de 2012

As malas en la espalda I




Para inventar que somos salimos a las calles, al mundo. El paraíso que se perdió para siempre se mete en los zapatos y andamos, nos movemos en esa tira de la peregrinación desde el Mítico Aztlán hasta estas ruas (calles) de Porto, de un Portugal que se llenó los pulmones con mis primeras lecturas de Camões o de Pessoa, antes, mucho antes de saber que estaría a la sombra de un salgueiro (sauce).

Hay un pie en el tiempo y otro endurecido por la espera, y esta luxación es la misma que tuve cuando en la Ciudad de México me sentaba en la Alameda, en frente del Palacio de Bellas Artes a rondar los mármoles del vestíbulo con la imaginación y el bolsillo vacío. Sé que es una obsesión de hueso seguir insistiendo para que al árbol le crezcan ramas nuevas, si los rostros de mis muertos yacen en el Mictlán y la humedad de la memoria se filtra por esto días.

De la mano del bochorno, desde la ventana se alcanza a distinguir una franja del oceano Atlántico, tan horizontal, tan quieto, que parece mentira tanta furia de olas; tanta marinería; desde aquí sólo se enciende cuando el sol deja la sutura destellante al ocaso.

La vocación de ver y esta necesidad de evocación, se organizan en estos pasos sin brújula y la gana de pasar de brisa en brisa por estas ausencias geográficas han llenado las malas (maletas. Valijas).

Quetzalcoatl partió del Golfo de México y no ha regresado, su cuerpo se enreda y se confunde con otras plumas, su imagen se conjura entre el tezontle y el granito a la hora en que estas palabras bajan por las escadas (escaleras) del morro donde moro. Todo será promiscuo, como el tiempo que se narra.

Sergio Astorga

*Las maletas o las valijas.
Porta retratos en madera pintado con acrílico. Fotografía de una casa en la Ribeira, Porto.