lunes, 12 de marzo de 2018

Lección sexta


Las tapaderas tiene la virtud de ser espaciales, especiales y extrañas. Encubrir acciones se sale de su repertorio. Su estética es semejante al boné .

domingo, 11 de marzo de 2018

El encantador de manzanas


En el antiguo reino de Mu, vivía rodeado de placeres el gran Encantador de manzanas. Un día, cuando Mu estaba a punto de morir lo llamó:

- Durante todos esto años, le dijo Mu, débilmente, me has colmado con las mejores manzanas. El camino llega a su fin y sólo puedo darte como herencia esta antigua serpiente, pariente ya muy lejana de aquella otra mítica que habitaba el árbol de la ciencia. Espero que sepas aquilatarla.

El encantador de serpientes agradecido pero confuso, fue expulsado del reino al tercer día de la muerte de Mu.

Se dedicó a vagar por el reino vendiendo sus suculentas manzanas. A la serpiente la llevaba siempre en un cesto, protegida de las miradas de los compradores de sus manzanas.  Hasta que un día, en que el frío calaba los huesos, la serpiente salió del cesto para buscar los rayos del sol. Las personas al verla, temerosas de ser castigadas como les habían contado sus ancestros, comenzaron a insultar al encantador de manzanas. 

- Has traído la discordia, le gritaban.
- Ese es otro mito, les contestaba el encantador de manzanas.

Tres días estuvo colgado su cuerpo de la rama de un manzano, la serpiente, como soga en su cuello, iniciaba la mudanza de piel. Desde entonces, las mujeres comenzaron a parir con dolor y los hombres comenzaron una guerra al ser raptada una de sus mujeres.
Tengo que informarles también, que no para de llover.

viernes, 9 de marzo de 2018

Rondar


Las calles que no se han de caminar habitan en rieles paralelos. Uno se parece a la madera que no ardió, el otro, a la niebla suelta de la casa paterna. Hacer la ronda cotidiana construye el alfabeto de las ciudades. Por eso todas las calles habitadas en los zapatos saben a continente. Doblar la esquina, encontrar la línea, la piedra sobe piedra, el asfalto, las ventanas y sus puertas. Destinada a ser ciudad, sabe que su paraíso son las pisadas, andar y andar entre años que la construyen y destruyen. Su almacén está repleto de respiración, de ojos, de voces audibles siempre en la flor de la edad. Recorrer en compañía del entonces. De lejos nada ha cambiado. Todo en su lugar en la memoria. Por eso nunca distinguimos las calles que no hemos caminado. Alimentamos el oído, y enumeramos los olores que llenan la cabeza. Es entonces que la madera arde y la niebla invade la lejana casa paterna.

miércoles, 7 de marzo de 2018

La fuerza del índice


El nuevo mundo está del otro lado. Siempre lo han señalado los descubridores. La tranquilidad regresa cuando nos enteramos que el mundo detenta cuatro lados.

Fotografía: Praça do Infante D. Henrique, Porto, Portugal.

martes, 6 de marzo de 2018

Enseña


El Señor Pateta, llevaba su patriotismo al extremo del ridículo. Colgaba banderitas de papel desde el fondo de la sala hasta el zaguán; por todos los corredores y en cada habitación. Mamá lo dejaba hacer. Así es la especie, entre dos trigos siempre se escoge al más fuerte. Yo por eso grabo en mi pecho la distancia, la no frontera. Sin embargo, necesito un estandarte para que me sigan, cuando menos, los que recuerdan el beso sencillo de los débiles

lunes, 5 de marzo de 2018

domingo, 4 de marzo de 2018

Lección quinta


En el corazón de la calle la ventana viva. Ese sonar remoto de vivencia que entra como luz o reflejo. No hay nadie. Un olor a mofo se rompe en mil pedazo. En la piedra verdeada los gritos de la historia se callan. Todos los que han pasado por aquí, han sido fusilados por el tiempo. Transpiro, torturado por el filoso olvido. Perforados por siglos se carcomen los reflejos de esos cristales quebrados. No hay labios que digan en estos años de piedra quién se asomó por la ventana. Reconocer este mundo, es morder el fruto interminable del eco. Al pasar por la ventana, por esta isla viva, la sangre se calienta más despacio. Distingo el mismo viejo clamor de abrir un hueco en nuestra casa y dar sentido a nuestro encierro, para mirar al que deambula.

Fotografía: alguna janela pelas ruas do Porto, Portugal.

jueves, 1 de marzo de 2018

Marzo


El origen de nosotros en el viaje como especie. En esas múltiples formas en la que nos rompimos. Todos a una velocidad espasmódica. Boqueando esa palabra que nos confunde.
El sueño es recurrente. Nos dice que ha llegado marzo.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Lección sexta


No hay dolor ni pena en al mañana que la luz perturba. A cada sombra le da su lugar para que se manifieste abiertamente.


*estas lecciones tienen la acepción etimológica de lección: acción de leer. No tienen uso académico.

martes, 27 de febrero de 2018

Calle de doble sentido


En la calle de las Flores habita un señor muy bien sucedido, esto es, vestido con traje negro y temperamento caballeroso. Le gusta meterse en los aparadores y en la calle de las flores hay muchos. Su figura se agranda y se desfigura. Hoy, como un Magritte educado, en los cristales se instalaba el reflejo de las casas de la ciudad como si su cabeza entrara en una ventana. Se diría que le queda bien la ciudad en su cuerpo. Si cada uno dijera lo que piensa, se formaría una escalera tan grande que llegaría hasta el último tejado. Pero nadie se da cuenta, llevan su propio reflejo, sus barcos de sombra y humo, a imaginar otros cuerpos que se den cuenta de ellos.
Me gusta llamarlo Jac, por darle un nombre corto, impersonal. Lo siento como un vecino en el río de la calle. Es como un espasmo pictórico, se cruza y se entrecruza, se funde y confunde entre los escaparates y sus objetos. Su deseo es sencillo, exhibiese a sí mismo, proyectarse en el ascensor de su imaginación. "Jac el Magritte de la calle de las Flores" así lo bautizo. Me moja ese aire sin aire, esa voz sin voz, esa subversión. Ese maduro perfume de los que viven con la irreverencia. 
Como un dibujo de tinta china, con el silencio helado, el cambio de luz ha desvanecido a Jac en insípido mortal. Que importa, me animo, así el mañana tiene sentido.

Fotografía: Montra na Rua das Flores, Porto, Portugal.

lunes, 26 de febrero de 2018

Sopa fria



Fue un hombre famoso por comer sopa de verduras. Regresó de la guerra con el desencanto propio de los veteranos y la inquietud de que algo le explotaría en cualquier momento. Todos lo querían en la ciudad. Una ciudad pequeña, muy pequeña, por eso era posible cruzarse con él cuando iba al restaurante a comer su sopa.

- Buenas tardes, Pep.
- Buenas, vamos a eso.

Con su guerrera verde camuflada se le veía con paso firme entrar y sentarse en su mesa preferida cerca de la puerta, alerta al más mínimo movimiento extraño.

- Que tal, Pep.
- Todo correcto. Ya sabes, la quiero tibia y con tres zanahorias fuera del plato.

Todos gustábamos mirar su cabello ensortijado y esos finos modales para llevarse la cuchara a la boca. Esa placidez, ese desarme de su tensión para entrar al pleno disfrute nos conmovía. Eran los momento en que parecía olvidar tantas muertes.

- Fue inútil. Siento que me consumo.
- Te entendemos Pep.

Todos lo queríamos en la ciudad. Nadie sabe hacia donde partió. En su honor seguimos poniendo en su mesa cerca de la puerta el plato de sopa tibia con tres zanahorias fuera del plato.

domingo, 25 de febrero de 2018

Lección quinta


Cuando el río y el mar se juntan parece como una una mano abierta contuviera la saliva del planeta. Algunos intentan arrojar el anzuelo.

Fotografía: Rua du Ouro, Porto, Portugal.

sábado, 24 de febrero de 2018

Jonas el obcecado


Obsesionado por mirar, el ojo le ha crecido tanto que ha jurado venganza. Comenzó por meter en un gran saco de ixtle todas la imagines conocidas. Le gustaba que lo llamasen Jonas. Era tan oficioso que poco a poco el mundo se fue quedando vacío. Su jubilo contrastaba con esa mueca de desencanto. Todo mundo sabía que nunca pudo guardar la imagen de su enamorada. Comenzó el vecindario, primero a murmurar y después a vociferar el nombre de su amada para evitar el exterminio de la representación. Desesperado, Jonas, se ha puesto tapones en los oídos sin resultados. La imagen de Matilde hace presencia a cada momento. Se suplica que hagamos una cadena para evitar que Jonas siga pepenando imágenes.

viernes, 23 de febrero de 2018

Cuerpo danzante


Bailaban con sus cuerpos.
Había música en sus cuerpos.
Nada más pegajoso que el cuerpo.
El caracol se acurruca en el cuerpo,
en la piel
en los huesos
en el ritmo.

Un paso,
un círculo que se escurre en el piso.
El olor pegajoso del cuerpo.
Sus nombres en el ritual del cuerpo.
La melodía del calor se tambalea,
penetra como aguijón
en los húmedos cuerpos.

El ritual atado paso a paso
es la misma historia de los rituales
en la orilla de los cuerpos.
Una letanía que se festeja en el cuerpo.
Otra vez el aliento, las voces,
la historia de los latidos 
en la plegaria de los cuerpos.
El ritmo de la lengua
baila por todo el cuerpo.

jueves, 22 de febrero de 2018

Plenilunio arquitectónico


Recurso fácil decir que me vuelvo luna brillante cuando pienso en ti.
Para el amor una aspirina, decía mi tía Bertha, en sus nupcias definitivas con la soltería. 

miércoles, 21 de febrero de 2018

Maquinación


La rutina se rompió. Un proyectil de sonidos. Un acueducto de trompetas chirriantes llegó con el correo. Yo quería una cajita de música, que saliera de sus entrañas una sílfide o cuando menos el lago de los cisnes. Nada, gasté mi salario bisiesto para esta estrambótica máquina. Leo el instructivo como si fuera la entrada a una gruta imantada. Mis oídos servían de ataúd a tal espanto. Me siento en una dualidad funesta. Regateo la decisión de tirarla a la basura y con ella mis dineros. No hay garantía, el mecanismo funciona pero la música es un borbotón de infamias.
Llorosos, me interrogo dónde quedó la fragancia de un Tchaikovsky. Esta tarde inválida veo pasar el cuerpo rígido de mi infancia con su pálido rostro. Un coro de fantasmas me invade. Me conviene decir que lo compré confiado, naturalmente, el vendedor parecía honesto. Con este licor dulce de manzana en el cuerpo y el martillo en la mano, doy el definitivo golpe a este relincho maquinal.
Prometo no volver a escuchar a los merolicos. Haré voto de silencio.

martes, 20 de febrero de 2018

Quincuagésima novena columna


Algunas columnas sustentan la bifurcación irradiando su sostén con brazo firme.

Fotografía: Estación de Porto-Campanhã, Portugal.

lunes, 19 de febrero de 2018

domingo, 18 de febrero de 2018

Tarde entonada


La tasa, muy Mozart, convive con la jarra muy Scarlatti. Todo parecía indicar que la tarde sería tranquila, sin tonos violentos, pero la intrusa cuchara, muy Brahms, tenía que expresarse, dramáticamente. Presto, intenté acompañarla con un movimiento circular en el agua de té de pasiflora para mitigar ese dolor de la existencia tan suyo. Hipocondríaca, veía tonos mayores devastarla, perdía el compás para caer en un silencio de fusa. Como podrán imaginar mi tarde nunca alcanzó la tensión necesaria para encontrar el goce estético. He salido de casa molesto. No tuve reparos en comprar unos palitos de madera para sustituir a la cuchara. 
Tienen razón, regresé al origen, el compás binario que todo corazón tiene para armonizar con el domingo.

sábado, 17 de febrero de 2018

Lección cuarta: Hoyo en granito


La concentración de masa no es nueva. La región finita de la piedra sugiere que nada puede salir de ella, como la memoria, la radiación genera un horizonte de sucesos.