El Señor Pateta, llevaba su patriotismo al extremo del ridículo. Colgaba banderitas de papel desde el fondo de la sala hasta el zaguán; por todos los corredores y en cada habitación. Mamá lo dejaba hacer. Así es la especie, entre dos trigos siempre se escoge al más fuerte. Yo por eso grabo en mi pecho la distancia, la no frontera. Sin embargo, necesito un estandarte para que me sigan, cuando menos, los que recuerdan el beso sencillo de los débiles
RESEÑA DE UN ABRAZO
-
No soy escritor al que le lluevan las reseñas. Por eso, me hace ilusión
cuando alguien se toma la molestia de leerse alguno de mis lib...
Hace 5 días.




No hay comentarios.:
Publicar un comentario