Una larga espuma en el árbol nos avisa que el bailarín desfallece como libro cerrado. Él siente un mareo hermoso como un hermafrodita dinámico. Gira con la frente en alto. Las horas son un himno de flautas como aquellos que tocaban la flauta de pan.
Es verdad que su luna es de anfetamina y su litoral tiene un viejo sueño del Bolshoi. Su espuma es una sábana de hilo, con una mancha bordada como estrella.
Sin embargo, la obstinada tierra está llena de lodo, así no se puede danzar.
Asustado. le he tomado una fotografía.
Aquí la tienes.



