El niño se enojó con mamá porque no lo ha dejado comer tierra. Se puso su camisa nueva, esa que mamá compró para verse niño elegante. Se paró frente al árbol y poco a poco se fue llenando de hormigas. Le subieron en espiral hasta que se les veía pasearse por su cara como en un paseo de domingo. Esperaba que mamá se asomara para verlo, pero fue desolador, ávida del mañana nunca se asomó por la ventana.
SIEMPRE HAY TIEMPO PARA UN ABRAZO
-
Hago un breve paréntesis en la GIRA UN ABRAZO (¿o debería decir girita?)
para lobear a discreción. No olvidéis que siempre hay tiempo para un
a...
Hace 13 horas.




No hay comentarios.:
Publicar un comentario