martes, 17 de noviembre de 2015

Chapeo tribal


Sin velos, se lanzaba como un bailarina segura de su centro de masa al encuentro de su imagen. Retocaba sus labios con un carmesí sin mesura. Revolvía el ropero para encontrar el sombrerito aquel que tanto le costó convencer a su hermana que le prestara el dinero para comprarlo. Removía su pecho, buscando acomodar su altivez a niveles dignos de sus corazonadas pero, lo que más le importaba, era concentrar ese fulgor que le corría por las mejillas en esos días que decidía salir y mostrarse sin tapujos. Sus tinieblas eran mentales porque los golpes los esquivó desde sus primeros años. El luto lo lleva, si no es tan fácil, encontrar cuerpos luminosos entre vecindades violadas y monedas de oro en cada esquina atestiguando que el bosque tiene acechanzas y sólo la embriagues de sentirse otra, puede consagrar esa línea propia en el muro negro.
Ella habla de silencio porque ha sido traicionada por otras que también lucieron su flor en el sombrero. Exorcizar la hora de la desgracia, esa es la lucha de su cuerpo y su memoria.
En el umbral tropezó con las vocales, esas que humillan. ¿No las miras? Ya no aparecen sus adjetivos gravados en su cuerpo. Una luz mala, la de siempre, la cubre como a las otras, sus hermanas ebrias de mil muertes.
Parece que hay un homenaje, se escuchan los discursos. Se devela el nombre y una niña loba husmea entre los aplausos.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Decisión al vuelo


Esa mosca sobrevoló el perímetro de la manzana. Dudó quedarse con ella como era su deseo, si no fuera por las asociaciones bíblicas que la consumían.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Paseo dominical


Cuando llueve parece que el cristal expande las gotas. Se subraya el inquebrantable uso del paraguas para mojarse con elegancia. Uno se acuerda de sí mismo. Uno se quiere cuidar a pesar del indiferente gris que nos rodea. De los que devoran el aire a nuestro lado. En fin, nos gana un abandono tísico, como de ciudad lluviosa.
Por fortuna, siempre hay un domingo que guardar junto a las zanahorias en vinagre.

Fotografía. Por la Rua de Cedofeita, Porto, Portugal.

sábado, 14 de noviembre de 2015

viernes, 13 de noviembre de 2015

Compás de espera


Algo se incendió cuando el reloj paró. Después de dos semanas una leve llama sigue encendida. Nunca tendremos la serenidad de apagarla. Cerramos puertas y ventanas. No queremos viento ni  miradas frías. Nos hemos mudado todos al pasillo y nos turnamos para vigilar la llama. 
El encierro nos está matando.  

jueves, 12 de noviembre de 2015

Lanzamiento fallido


A veces los edificios tienen la pretensión del cohete: subir y estallar en el altísimo cielo.
Siempre parece que despegan y siempre se quedan anclados en el piso. Nunca improvisan, se aferran a su estilo desde la base. De tanta espera buscamos que una chispa encienda su contorno. Para qué si no, tiene el reloj en su fachada que marcaría su partida.
Entre voces de reclamo, poco a poco nuestros ojos se van separando para buscar otro firmamento en otra calle que levante el vuelo.

Fotografía: edifício da Câmara Municipal do Porto, Portugal. Desde la plaza de los Aleados.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Lexema diario

Cuando caminaba cabizbajo una lluvia  de palabras le salió al paso. La mirada se le hizo agua y entre guiones, sus labios temblorosos se interrogaron por las respuestas no encontradas.

martes, 10 de noviembre de 2015

Estación Poesía 5


Mis queridos amigos, lectores y veedores:
Envuelto en vapores, engendrado en mal y bajo el cuidado por la sangre conocida pocos pensamientos me definen lucido y diré como Lope: “Que tengo yo que mi amistad procuras”

Hoy se presenta la Revista Estación Poesía 5 en la Universidad de Sevilla. 

“Ir y quedarse y con quedar partirse”

Gracias a su director, Antonio Rivero Taravillo por su valor al publicar mis poemas, así como al comité de asesores su discreción crítica.

Acompañado de poetas “mi alma dichosa en cristalino velo” 

Aquí la nómina del número 5.

"Amalia Bautista, Jenaro Talens, Sergio Astorga, Carmen Garrido, José Luna Borge, Ernesto Frattarola, José María Banús, Francisco Gálvez, Cecilia Quílez, Miguel Mas, Alejandro Lérida, Juan José Vélez Otero, Antonio Manilla, Pedro P. Sanz, Ballerina Vargas Tinajero, Benito del Pliego, Sandra Sánchez, Verónica Aranda, Efi Cubero, Ernesto Pérez Zúñiga, José Carlos Rosales, Jesús Beades, Ezequiel Zaidenwerg, José de María Romero Barea, Isabel Cadenas Cañón, Fabio Morábito, Victoria Guerrero Peirano, Rocío Cerón, Constantino Molina, Chus Pato (en traducción de Ana Gorría), Enrique Baltanás, Miguel Floriano, Pedro Serrano, Chantal Maillard, Petrarca (en traducción de Francisco Socas), Susana Benet, Luis Bagué Quílez, Antonio Praena, Daniel García Florindo, Aitor Francos, Rodrigo Olay, Francisco Barrionuevo y Álvaro Valverde."

Anclado en Oporto, ardo en la espera. Si alguna alma sin pena vaga por Sevilla o cruza el Puente de Triana, le encargo un ejemplar que prometo pagar, no con versos, sino con la moneda en curso.

“Paz de los ojos y del alma guerra” 

Gracias.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Lección prima


Algún concepto ontológico se apoya en buena silla, las opiniones morales en la mesa y en el cielo, se diluyen los ímpetus libertarios.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Sobre la mesa


Algunos domingos acomodan el espacio como si fuera un armisticio. Las migajas se esparcen en presagios grises y amarillos. En lo más hondo huele a olvido y a prisa. Algo hablaron sus dedos, deja testimonio la nada ciega de la rendición.
Algunos domingos se visten con la misma camisa.

Fotografía: Por las calles de Porto, Portugal.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Plaza tomada


Cada otoño sube un vapor húmedo que deja la luz con el rostro lavado y lampiño. Se reconoce la caricia de una ciudad cuando se despoja de su temor a ser mirada, no importando que por sus plazas pueda quedar el verso roto o relamido. 
Quien mira, deja entrar un cuerpo extraño y a veces sus reflejos aparecen cuando a nosotros nadie nos observa.
Yo sé que las palabras acortan la distancia y hoy que llega el tranvía, puedo regresar a beber una taza de café dentro de casa.

Fotografía: desde el Jardim João Chagas (mas conocido como Jardim da Cordoaria) Porto, Portugal

viernes, 6 de noviembre de 2015

Empaparse


Los imposibles son torvos. 
Tienen el desdén de los enamorados. 
Giran los oídos
y un tardío esfuerzo cardiaco
nos sumerge en un diciembre 
que a nadie le importa. 
Escúchame, todos saben 
que mastico la madera 
futura del desierto. 
Que el silencio es tísico. 
Y no tengo ganas de sacar el paraguas. 
Llueve en el norte 
desde que las violetas se amargaron.
Por dignidad, 
no vuelvas a pedirme un impermeable. 
Me mojo porque tengo ganas. 
Que no sabes 
que los imposibles son torvos.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Fantasma errático


Erase un fantasma clásico, con todas las normas conocidas en su hoja de vida y una apariencia atildada, podríamos decir, como de propósito. Sin embargo, sus apariciones eran  esporádicas, perentorias y definitivamente cansadas. No usaba cadenas, ni sabanas; ni asumía la apariencia de seres querido u odiados.   
Qué les puedo contar, si como ustedes imaginan es un fantasma insulso.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Escaparate



Vemos por fuera
y se nos moja la mirada.
¿Tu podrías contener el deseo de entrar? 
El escaparate
tiene la seducción a flor de vidrio. 
Se te mojan los dedos. 
Te quebrantas.
Capilar es nuestra evidente confusión. 
No hablemos de manos. 
Ni de lugares. 
Difícil dar la espalda. 
No adherirse. 
Despegarse. 
Al fin de cuentas la transparencia
es sólo estrategia de la entrada.

Fotografía: escaparate na Rua dos Clerigos. Porto, Portugal

domingo, 1 de noviembre de 2015

Noviembre


Amanece noviembre con ese olor a flor de cempasúchil. Relincha el ocre junto al amarillo. Como salida del baño, reposa sus mañanas y no deja que las islas se vuelvan continente.
El ángel de la panza de oro puede cantar la avaricia o el jadeo de la luz naciendo.
Celebremos los huesos que sustentan la vertical de nuestro paso.

sábado, 31 de octubre de 2015

Estación


El día se detiene.
La multitud enmudece
y parece que el miedo
pasó de largo.
El otoño se estaciona.
Tenemos que buscar monedas.

Fotografía: alguna Rua de Porto,Portugal.

viernes, 30 de octubre de 2015

jueves, 29 de octubre de 2015

Tráfago


En la guerra lectora existen días triunfantes. Con los libros abiertos, la rigurosa luz de sus palabras distribuyen su espacio de tiempo y fuego. Apenas dibujados los caracteres brincan hasta que el ojo aprende a danzar. Apenas se comprende cómo tanto sonido queda girando como el trompo en medio de la pagina. Se oyen los verbos, los sustantivos semi dormidos, se fugan al índice. Enmascarados, los signos ortográficos se miran sus cuerpos para despeñarse como piedras al caer en los márgenes. En el jardín de los sentidos quedan los pronombres en guerra cuando la lectura avanza. Los pulmones y el seso tienen su sexo. Se excitan con cualquier idea y se queman como billetes viejos ya sin valor. La tinta negra trafica con el contexto y como una víbora los puntos suspensivos crean su arquitectura de silencio. Todo es vano, a la deriva los lectores solitarios se diluyen en la quiebra de los signos. Flotan en la orilla del libro las palabras desechadas. Confluyen las voces y se pierden los lectores entre tanto remolino. 
Una guerra severa, esos días que triunfan y se subrayan las letras en la última página del libro que se cierra.

miércoles, 28 de octubre de 2015

martes, 27 de octubre de 2015

Pájaro malandro


Como si fuera el canto del Cenzontle el que me anima, me es muy grato informarle a toda la estimable clientela del Antojo que estamos en un sitio muy especial, en una de las ruas más significativas de la Ciudad de Oporto (Porto, para que no se me enojen los puristas de la toponimia) esta es la Rua de los Caldereiros de la cual se tiene datos de su existencia desde el siglo XIII y, como suele pasar, se conocía con otro nombre: Rua da Ferraria de Cima. Subía hasta la puerta del Olival, una de las antiguas entradas de la Muralla Fernandina. Pero eso se los cuento en el Balcão del Abarrote, otro día. Pues resulta, que en esa calle (rua) se encuentra el colectivo (ahora le llaman así) que Alvaro Escalona y Juanjo García tienen. Ellos diseñan e imprimen camisetas, o polos y bolsas. A su tienda le han llamado Pájaro Malandro. El término malandro se puede traducir como vagabundo; a mi me gusta la acepción de errante. Este significado es el amable, porque el oscuro se refiere al vagabundo, tunante, vividor, vil. 

Para no abrumar, en el Pájaro Errante están ocho reproducciones realizadas especialmente para ellos y, que por supuesto, se encuentran a la venta. El tema son los pájaros, ave que tanto dibujo, como ustedes sabrán.

Los invito a que visiten la Rua dos Caldeireiros 88 donde se encuentra el Pájaro Malandro y puedan comprobar la simpatía y buenos diseños de Alvaro y Juanjo, que son, como decimos en México: ¡A todo mecate!