jueves, 18 de abril de 2019

De cara al tiempo


Era un hombre que de tiempo en tiempo se pasaba las horas esperando un tiempo mejor. Nunca llegó porque no sabía si lo valioso había pasado o pasaba o pasaría. Según su estado temporal cambiaba de carátula. Sus manecillas se estiran o encogen según la prisa o el sosiego. Yo lo veo a la distancia y sé que su tiempo no ha pasado en vano. 
Estar en el momento justo, es la aspiración de todo buen hombre que colecciona relojes y se toma el pulso y de esa sana manera ponerle al tiempo su mejor cara.


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