jueves, 15 de mayo de 2008

Yoani Sánchez

Generacion Y

Junto a un cañaveral
Una guajirita había
Junto a un cañaveral
Una guitarra había
Sollozando me decía
No me canso de llorar.


Hablar y ser escuchado: disentir sin ser disidente, soñar sin pedir permiso es lo que representa Generación Y.
Por el mar de las antillas cuando los nombres eran rusos: Yuney González, Yonairis Estupiñán, Yasser Vargas y todos los que nacieron cuando la hoz y el martillo confundía la zapatilla con la bota. Toda una Generación con la Y por nombre y el yugo por morada. En exilio o en la isla una generación perdida, ¿cuál no? sofocada en torno a principios, al inicio libertadores y que acabaron encallados en la gesticulación de las estatuas.

Qué lindo son los paisajes
De mi Cuba bendecida
El extranjero la admira
Qué bonitos sus celajes
Arrogantes sus palmares
Y sus ríos caudalosos
Todo es amor y reposo
Y se alivian los pesares

Yoani Sánchez ganó el premio Ortega y Gasset en la categoría periodismo digital otorgado por el diario el País, por su Blog Generación Y. Su perspicacia -dictamina el jurado- con la que su trabajo sorteara las limitaciones de expresión que existen en… y no hay que ser muy perspicaz para saber que no salio de casa para recibir el premio, que para eso existe la Internet.

Coro: Ven
A ver a mí Cuba feliz
Coro: Ven
A ver los cubanos gozar
Coro: Ven
Y por siempre la vida vivir
Coro: Ven
Vivir la vida.

Desde Varado, un barrio popular, Yoani exorciza sus silencios, rodeada de libros y un póster de una pintura de Egon Shiele, escribe y cuenta la cotidianidad de la frustración y la certeza de la lenta e inexorable mudanza. ¿Hacia donde?

Coro: Ven
Por la deliciosa orilla
Coro: Ven
Que el cauto baña en su giro
Coro: Ven
Viene cantando un guajiro
Coro: Ven
Sobre su yegua rosilla.

No es lo que escribe, es la posibilidad de decir, de contar de unir voces tristes, airadas, ríspidas, inteligentes, visearles. Yoani, esta conciente que es propiciadora de una ágora cubana. La revista Time la incluye en la lista de las 100 personas mas influyentes.

Coro: Ven
A ver a mí Cuba feliz
Coro: Ven
A ver los cubanos gozar
Coro: Ven
Y por siempre la vida vivir
Coro: Ven
Vivir la vida

Antes que la censura la alcance, Yoani, gota a gota ya derramó el ron por el malecón. Podrán decir cualquier "coisa" pero, hoy no hay "bacalhau". Así es el abarrote.
Sergio Astorga

* Música de fondo: “Junto a un Cañaveral”
en la voz de Omara Portuondo.(imaginen)

martes, 13 de mayo de 2008

Piedra Nativa

Piedra Mítica

Un puñado de signos
en el centro de la piedra.
Discurso.
Contacto.
Inicio que fluye nocturno.
Muchos años.
Siglos.
Palabra y forma:
arquitectura de lo que somos.
Oficio de mi mente
lluvia en mano,
hoy confundo
al Usumacinta con el Duero.
Cuando leas estas líneas
y veas estas palabras,
no importa si pasa
un siglo
o un minuto,
llegarán puntuales
los celos del olvido
con labios de pan
en la cresta del vino.
Verás que se desploman de sentido
los nombres que nombramos esta noche
y en el golpe solitario de los huesos
un puñado de signos
volverán a oírse en otra piedra.
Sergio Astorga

Piedra Mítica acrílico sobre madera 25 x 35 cm. Alude al poema Piedra Nativa de Octavio Paz, publicado en Semillas para un Himno.




martes, 6 de mayo de 2008

Carlos Monsiváis

Carlos Mosiváis cumple 70 años de vida. Esta vez no hubo chambelanes, ni quinceañeras para bailar el vals “Emperador” de Beethoven, ni el lago de los cisnes; ni hielo seco, ni siquiera un mambo para mitigar el sabor a merengue dejado por el discurso del padrino. ¡Lo juro, bohemios! No lo hubo. Hubo el abrazo unánime de una sociedad entera que se ha visto recreada, ironizada en sus múltiples y contradictorias maneras de manifestarse. Palabra de scout que no es demagogia.
La Ciudad de México, sí, esa que otrora fuera muy leal y noble, no se entiende en la segunda mitad del siglo XX y el rabito del XXI sin la mirada de Monsiváis, nacido el 4 de Mayo de 1938. Desde la Portales –un barrio popular al sur de la ciudad- un ojo despiadado y una mano crítica amancebó a la regordeta y alta cultura con los enmarañados rostros urbanos, espontáneos y antisolemnes.
“Monsiváis es un genero” afirmaba Octavio Paz, y no es una alabanza, es una definición. Sátira política, crónica, ensayo, reseñas, guiones, prólogos, antologías y coleccionista de historietas; participante en foros, coloquios, mesas redondas, en un incansable trabajo intelectual y como quería Manuel Acuña en medio de todo: “…mi madre como un Dios”.
Estudio en la Facultad de Economía y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de México, desde joven, comenzó su trabajo periodístico; colaboro en diarios y revistas, El Universal, La Jornada, Excélsior, en la revista Proceso, Letras Libres; por diez años el programa radiofónico “El cine y la crítica” en radio UNAM y la colección de discos “Voz viva de México”. Su sentido crítico y autocrítico molesta a las buenas conciencias, lectores ávidos de libros de autoayuda, y asume la defensa de los derechos de las minorías y la educación laica y… (aplausos).
Antes de Google y Wikipedia, Carlos Moniváis ya era, ya estaba como referente de cualquier tema de la Vida Nacional en desacato permanente de los idilios oficiales.
Los ídolos de la lucha libre el Santo, o el Perro Aguayo, podían dialogar con Sarte o con los poetas del modernismo. María Félix podía sentarse junto a Elena Garro o Frida Kahlo sin inconveniente o un buen bolero de Agustín Lara podía ser analizado con la misma seriedad que un poema de Darío. Ajonjolí de todos los moles, Monsiváis es visto y revisto, expuesto y sobre expuesto como una cantante sin calva de muchos registros.
En su autobiografía –escrita a los 28 años, como mandan los cánones- afirmaba: “acepté esta suerte de autobiografía con el mezquino fin de hacerme ver como una mezcla de Albert Camus y Ringo Starr”.
Que 70 años no es nada, que es febril la mirada y con tanto amor perdido, desde “Europa, ya que su extranjerismo es delicioso, brindo…” “no por esa en la que hayáis consuelo en la tristeza…” por tus setenta yo brindo, ni modo, sei lá, así es el abarrote.
Sergio Astorga.

*Cualquier alusión desconocida, pueden consultar a Monsi o a Google, están a voluntad.

miércoles, 30 de abril de 2008

La Llama Doble

Antes que las mejillas se encontraran con claveles.
Cuando el mar era de yodo
y los balcones se llenaban de barcos.
Ya era llama.
Cuando en las azoteas las sábanas tendidas
ignoraban el silbido de los trenes
y la ingle era la sangre del incendio.
Ya era doble.
Antes que el cobalto enterrara la mentira
y el pulso del barro fuera fuego.
Ya prendía.
Antes que los yacimientos de la fiebre
fueran el alimento de la ansia.
La llama doble ya enlazaba.
Y era carne de palabras
y un teatro de gestos
y un sudor en rojo
y un resplandor diluido
en humo en plata:sombra a sombra.
Y luego llegaron los huesos de ternura
y las miradas nocturnas y felinas
y el rencor
y los cuchillos
y las estepas de hambre
al otro lado del asfalto.
Antes que los halcones hundan negros
y la cólera fugaz haga su nido.
Y cuando tengan frío nuestros nombres.
huye y quema, en doble llama,
este árbol que parió la luz primera.
Sergio Astorga


"La doble llama"Acuarela sobre papel, sobre tela (20 x 50 cm.) Alude al libro de ensayos de Octavio Paz del mismo título que afirma: «El fuego original y primordial, la sexualidad, levanta la llama roja del erotismo y ésta, a su vez, sostiene y alza otra llama, azul y trémula: la del amor. Erotismo y amor: la llama doble de la vida».


domingo, 27 de abril de 2008

Signos sobre tela


Más rápida que la fiebre, el vacío del cómo y el porqué. Sobre la palma de mi mano sílabas de formas, no de palabras, de imágenes. Martillos sonoros sin nombres. Letra a letra el ojo al desnudo y un fluir de colores errantes.
Los porqués son claros como los puñales, pero el cómo, se colma fofo en mi garganta.
La escritura y el dibujo son ramas del mismo árbol decía, quería, sudaba.
Palabra y línea: la primera en el tiempo, la segunda en el espacio. El sonido necesita transcurrir; la forma de un lugar. El sol camina por la noche, la luna por el día, veía, oía, soñaba.
Un signo para otro signo: designio. Designar y profanar única manera de atrapar el agua de las piedras: los latidos del papel.
Apuraciones, disyunciones y figuraciones; mono sin gramática, trazo sin retraso, y águila o sol para el que mira.
Acompañar a Paz, con Paz; a plenitud hora tras hora, cuadro a cuadro en hechuras y mudanzas, en líneas solitarias y diálogos del rojo en amarillo. A través de quince cuadros deletrear de memoria la voz de un poeta.

El primer cuadro (acrílico sobre tela 35 x 92 cm.) alude, nunca ilustra, el poema El Río, del libro La Estación Violenta.
“La ciudad desvelada circula por mi sangre…” comienza el poema.
“Y el río remonta su curso, repliega sus velas, recoge sus imágenes y se interna en sí mismo”. Ultimo verso.

Solo diré que el poema esta escrito íntegro en el cuadro y después fue apagado, raspado, esfumado; la escritura es signo de signo, imagen y silencio.
¿Y la voz?

sábado, 26 de abril de 2008

Entre Granitos




En el corazón del burgo medieval, entre granitos amparada, la Rua (calle) de Sant’Ana sube o baja según encaminemos nuestros pasos. Si nuestros pasos son mentales, un eco nómada nos recuerda que el espacio y el tiempo son la médula del instante. Por el contrario, si nuestros pasos son los simples e inconcientes trayectos cotidianos, al subir por la rúa de Banharia tendríamos que tomar aire y pisar con cuidado; si bajamos por la Sé (catedral) tendríamos que tensar los músculos y equilibrar el paso para no rodar estrepitosamente. Caminar en el medioevo no permite ensoñaciones que nos alejen del paso a pasito.
El rostro de las ciudades se transforma a diestra y siniestra y nuestra imaginación reconstructiva es un fósforo de encrucijadas voluntariosas e inciertas; la Rua de Sant’Ana se llamo en un inicio Rua das Aldas, se cuenta que es la calle más antigua de la ciudad de Porto; el cambio de nombre, no se sabe en que momento se realizo pero, lo que si es irrefutable es la razón de la mudanza, aquí se encontraba la cerca de etilo románico y una de la puertas de entrada a la ciudad, se conocía como arco de Sant’Ana, por tener un nicho con la imagen de Santa Ana y el Niño. El arco fue demolido en 1821, pero el nicho y la veneración continúan. La imagen original, se encuentra a buen resguardo en el Museo de Arte Sacra, y en el nicho se encuentra una réplica, veladoras encendidas y flores con devotos perfumes.
Antes del nicho o después; de subida o de bajada según nuestro recorrido, llegamos al número 36 y a una puerta verde que tiene escrito Modo Urbano. Maria José y Adrião son los amables y valerosos dueños de este espacio de varia invención; en la parte baja podemos encontrar ropa, bolsos, aretes, cuadros, libros y un calor medieval y cosmopolita en el trato. En el segundo piso, subiendo una escalera blanquísima y estrecha se encuentra el espacio de exposición.
El 15 de diciembre del año pasado expuse mi trabajo en este espacio, fue la primera exposición de pintura, Modo Urbano abrió sus puertas el día 4, motivo suficiente para sentir un apego urbano e intemporal.
Cuando Adrião me convido a realizar otra exposición en Modo Urbano, y al decidirnos por el 19 de abril, recordé que ese día se cumplían 10 años del fallecimiento de Octavio Paz, una de mis voces de cabecera, y podríamos realizar un íntimo homenaje al presentar trabajos alrededor de su obra. Octavio Paz no es desconocido en Portugal, la “inmensa minoría” -para recordar A Juan Ramón Jiménez- sabe que Paz dio a conocer en castellano a Fernando Pessoa y que en el libro Cuadrivium, ensaya sobre la poesía de cuatro poetas: Pessoa (portugués) López Velarde (mexicano) Rubén Darío (nicaragüense) y Luís Cernuda (español).
- Está combinado – me dice Adrião, forma muy portuguesa de afirmar que no hay mas que decir y que el compromiso es mutuo.
De nuevo la sensación de ver sobre la solidez del granito de la cerca románica la transparencia húmeda de la acuarela y un tiempo de otro tiempo transcurriendo entre granitos.

viernes, 25 de abril de 2008

COM PAZ


La voz de un poeta tiene la capacidad de deslumbrarnos y confrontarnos con lo que somos, con lo que pensamos que somos o con lo que ni siquiera soñamos que podíamos ser: a través de su palabra el mundo es otro y es el mismo, somos habitados por sonoridades y significados que repercuten en nuestra conciencia como otra respiración y nuestra sensibilidad se recubre con otra piel. La palabra no solo representa la realidad, es realidad. Con la palabra el mundo, nuestro mundo, es poseído. Primero nombramos y después representamos.
Hay voces, poetas, que nos acompañan y dialogan permanentemente, Octavio Paz es una de esas voces. A diez años de su física muerte, intenté dialogar con él de otra manera, a través de la representación, del silencioso mundo bidimensional del dibujo y el color.
En los próximos días contare los resultados de este Antojo, por lo pronto les entrego la invitación.

jueves, 24 de abril de 2008

Presentar credenciales

YO NO NACÍ EN EL MAR...

Yo no nací en el mar, nací en octubre,
bajo la ley del musgo que se anuda
con otra sal, que pica, se desnuda
en otra piel; la del cobre que cubre

al águila que sueña y que se encubre
bajo piedra solar que sangra, suda.
Piedra de luz que el tiempo abrasa y muda
en otra voz, que se chupa en la ubre

solitaria de la cuna. Herencia
animal de la escritura. Aciago
despertar de la mañana. Dolencia

de las imagenes quebrdas. Pago
con carne y con ayuno mi obediencia.
Yo no nací en el mar, pero naufrago.
Sergio Astorga