domingo, 15 de diciembre de 2024

Amante de noche

 


No admitía palabras. A Sebastián, “el callao”, le gustaba andar de noche entre los dormidos. En relieve las pausas son los suspiros de la sombra. 

Era un salvaje nocturno. Se comía el alma buena de las taciturnas rojas flores. Él, sentía que la respiración nocturna es una larga noche de amante solitario

martes, 10 de diciembre de 2024

Carmen Augusta

 

Un destello terrestre con la expresión de un cátodo buscando encontrar batería, es el ánimo de Carmen Augusta. Un páramo es su historia con manchas de amor regadas por el cielo. Nunca tuvo un consuelo a su herida que página a página rimaran con el lacre.

El sueño es su casa donde lo pueril se deja en la cómoda y en el corazón de estas siestas de las cuatro de la tarde.

Los espejos tuvieron la mirada de niña, ahora los cascabeles rompen los cristales.

Las mejillas se hinchan cuando abre el libro de Ana Magdalena. Toca,  y entre partituras derramadas, vuelve el alivio, ese escorpión que la acosa se distrae.

La pesadilla termina con el segundo beso de su novio amortajado 

viernes, 6 de diciembre de 2024

Arrebato léxico


Su destino fue un torbellino. Una A en su futuro le dio la mano. Se afianzó a ella. En su décimo giro le instó a la B, una S, de salida.

No encontró su librote de sintaxis.

domingo, 1 de diciembre de 2024

Diciembre 2024

 


Hoy los transistores juegan con la caricia de la movilidad. La sombra aburrida se deja llegar al amarillo como si el trigo fuera el futuro. Diciembre llegó con la onza viva del calendario.

Desde este foro, las voces populares echan raíz en el retiro.

sábado, 30 de noviembre de 2024

Plato en sol


Cuando su ser se volvió fuego al caer del cielo, se estampó en el plato de la abuela. Borracho de luz no se distinguía su arcilla. Su encanto parecía infernal y solitario. Nos gustaba tenerlo en nuestra santa mesa.

Una jauja teníamos delante los ojos. Tenazmente nos endulzamos en su lujo.

No había desorden en la redondez. 

Excitados, una a uno come en el mismo plato. Somos diez, así que nos dura todo el día nuestra beata nutrición.

Felizmente, no hemos subido de peso.


(cerámica)

jueves, 28 de noviembre de 2024

Un plato


El Sr. Plato abrió los ojos con el vacío del calor de nacimiento. De buena hornada, el hollín de sus hermanos  lo hizo fuerte. Llegado el tiempo, tuvo el cuello grueso y un color verde halago. Como un sol, el Sr. Plato tiene un ímpetu animal, casi de fuego. Su mejor semblante lo logra por las tardes de invierno, cuando el mal de ojo derriba a otros platos. 

Lo quieren poner sobre la mesa, él, huye, se esconde en la alacena, llama a los ajos y cebollas y se queda quieto. Los otros platos le son ajenos, él es distinto, no fue hecho para servir.


*Cerámica