martes, 16 de febrero de 2016

Nano dato


Un átomo viviente bajó las escaleras y se fundió con la mantequilla. Como electrones excitados las migajas de pan se extendieron por el mantel de poliuretano azul cielo.

lunes, 15 de febrero de 2016

A guisa de destino


- Para la suerte, se dijo. Se metió en la mochila esa laminita de corteza del árbol más querido de su calle. 
- Por si no te vuelvo a ver, se resignó.

Y fue verdad, nunca regresó. No por falta de apego y, la ingratitud no era lo suyo. Fue esa maldita sensación de sentirse refugiado a donde llegase.

- Cuando menos mi memoria tiene hambre de futuro, se dijo al entrar a la estación más frágil del año.

domingo, 14 de febrero de 2016

La tía


En casa habita una herida. Baja la escalera y se pega en los vidrios. Suele crecer de mañana y mira pasar a la gente al través de la ventana. Se alimenta de miradas. Percibe el miedo y nunca sus ojos enseñan piedad. Nada de lo que decimos la aparta de esa costumbre a la que se ha subido.
Entendemos que algo se ha roto y que no vale la pena comprar cortinas.

sábado, 13 de febrero de 2016

Maleza Viva


Y, entre tanto, ha llegado la Maleza Viva de Gemma Pellicer, cuando yo buscaba las once siendo las ocho. Maleza Viva, es el reciente libro de microrelatos de Gemma Pellicer, que al llegar a casa, los timones quedaron quietos. Gracias, por esta prenda que queda abierta como un pan de diario queriendo canturrear un poco ese aforismo o ese pequeño trozo de palabra imagen para que me sirva de esqueleto en algunos días. 
Con gran cuidado resbalaré por sus páginas y entre miles de sonidos he de quedarme prendado en algún texto. Hoy me ha llegado, y así, de bulto, doy las gracias porque me viene a la mente una antojo de decir que siento un algo que no me cabe en el tronco.
Gracias a la Editorial Jakyll & Jill y a ti Gemma, por este detalle de enviarme toda la Maleza Viva.

viernes, 12 de febrero de 2016

Salida en falso


Un esperma labiodental quedó latiendo entre la susodicha y la vecina del nueve.
Eran las seis de la tarde.

jueves, 11 de febrero de 2016

Espacio armónico


Mi hermana ya no sabe qué hacer con sus venas azules. Su gesto se apaga y es posible que su sonrisa nunca vuelva a estar entre nosotros. Su retrato es fiel testigo de lo que era, por eso tiene sentido ponerle un marco adecuado.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Espera en el Marqués


Te espero en el Marqués, me dijiste. Y yo esperé horas que conté pacientemente como hombre fuerte. Pasarón las prisas en ataúdes negros y miré con debilidad la estatuaria risa de los árboles. Admiro las fuentes, me gusta ver las gotas como cometas centelleantes que caen como caídas de algún firmamento. El rito de la espera tiene que llevarse al fin. Mirar alrededor, encontrar las pisadas que pueden ser las tuyas y que en mi torpeza no hallé. Los niños pasaban con sus mochilas repletas y las señoras bajaban presurosa a la entrada del metro. La santa experiencia me dice que la espera es huérfana y los gajos de las horas se saborean como alimento si queremos mantener la sonrisa cuando llegues. Absorto, me empieza a gustar la coquetería ampulosa de este jardín de prosapias, que seguirá existiendo aunque nunca llegues.
Que sea para bien, se dice, comienzo a oler ese licor dulzón del abandonado. Posiblemente tu palidez no te dejó salir de casa. Que sea para bien, tal vez mañana aparezcas con ese prestigio que yo te he construido. Y podamos caminar, tomados de la mano, alrededor de esas horas muertas que tan bien le sientan a tu talle.

Fotografía: Praça do Marquês de Pombal, Porto, Portugal.

martes, 9 de febrero de 2016

Cartografía urbana


Me gusta ver a los mapas nocturnos colgar de los balcones para airearse. Densa humedad puede entumecer su existencia.
Las antenas sólo están para entretener en tanto secan los mapas.

Fotografía: Barrio da Sé, Porto Portugal.

lunes, 8 de febrero de 2016

La ilusión de subir


Las escaleras eléctricas son fantásticas. Provocan la ilusión de que el subir no requiere esfuerzo.
Bajar es inocuo. 

domingo, 7 de febrero de 2016

Antes del smartphone


En la mesa de enfrente hay un señor que bebe café desesperadamente. A su lado, la esposa fuma rabiosamente.
No se hablan.

viernes, 5 de febrero de 2016

Un Oporto



La imaginación alza las ciudades. 
Se superponen las imágenes
en un sólo espacio. 
Una sobre otra crecen hacia arriba. 
No se camina. 
Es imposible. 
No hay lugar para el primer plano. 
La perspectiva,
es un fantasma constructivo. 
De todos los cementerios presentes 
Oporto emerge 
al percibir el olor a humedad,
siempre al pie 
de la náusea y la súplica
del río para ser mirado.
Uno mira y sueña con las risas antiguas
y la sombra de los amigos siguen sombras.
Uno respira el viento
en la Torre de los Clérigos,
Ribeira cuelga al amparo de Duero
y el camino hacia el mar 
atraviesa el Puente D.Luis.
La Rua Oscura se ilumina al alba
y la Sé catedral testifica
los picotazos del tiempo hecho gaviota.
Las ciudades se tatúan en los ojos
como si ellos fueran los dueños
únicos del recuerdo y del veneno.
Sigue la metralla de rumores.
Comienzan en la Calle de Mesones
y se acurrucan en la Rua Taurina.
Una misma ciudad mental
con mucho, muchos nombres.


jueves, 4 de febrero de 2016

Aterrizaje forzoso


- En honor a la verdad he perdido el ritmo, le dice el gavilán al palomo.  

La superficie es tan sudorosa que las plumas no encuentran reposo. 

-Todo era azul, dijo el palomo, ahora es menta. Yo estoy amarrado, magnetizado en tierra. Ya no entiendo la transparencia. Soy ave de corral y estoy gustoso sin manchar el día.

El baile de la altura era veloz, errante y quebrado.

- Mis alas buscan sangre para el pico. Soy gavilán sin amenaza. Mintiéndome pretendo recuperar el ritmo.

El oeste palpita y el aire transpira pureza encendida.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Justina


La hierática justicia contempla, como ángel derrocado, la contradicción de su existencia. Al no tener casa, al fin angelical, no puede ejercer y, ciega de nacimiento, es fácil víctima de la malicia, por eso se le rinde culto como al embalsamado.

Fotografía: Estátua da Justiça, em frente ao Palácio da Justiça, Porto, Portugal.

lunes, 1 de febrero de 2016

Febrero

Cuando llamaron a comer llegó febrero con el color virgen del frío. El corazón puso el mantel estelar y todos sentados en la mesa pedimos justicia a los amargos sabores.
Nuestra ración de calor nos mantiene atentos con la cuchara sopera en la mano y la mirada fija en las espinas del nopal.

*Como he mencionado, por respeto a todas las personas que adquirieron su Calendario 2016 “Un acuerdo en La” durante tres meses no recibirá el calendario normal y sólo mi afectuoso saludo. Todavía está a tiempo de adquirirlo, si así lo desea. 
Disculpe las molestias que esto le ocasiona.

domingo, 31 de enero de 2016

Amanece lloviendo en Oporto


Amanece lloviendo en Oporto con la fría neblina de los imposibles encuentros con la distancia. Los timones están quietos y es inquebrantable las ganas de salir por el hueco de la otra mañana cuando eran las diez y la casa estaba amueblada por ese gran amor a los cielos de Oaxaca o de Durango o de Los Álamos. A penas se camina se subrayan las astas del viento y el codo rugoso del agua.

Fotografía: Ribeira, Porto, Portugal.

sábado, 30 de enero de 2016

Manos a la obra


Un sábado, cuando las manos no sabían dónde posarse y como desatar el nudo emotivo, encontraron la respuesta en tensas cuerdas. Se llenaron los vacíos. La melodía fue armónica y planeta.
Momentánea es la fuga. Mañana volverán los días inútiles con dedos entumecidos de fatiga.

jueves, 28 de enero de 2016

Puericia


La infancia juega, se manotea con los años. Busca sus amigos y va soltando el cuerpo de ataduras. Sólo con la edad los reclamos pueden preguntar cuál es la infancia verdadera.

Fotografía: Rua das Flores, Porto Portugal.

miércoles, 27 de enero de 2016

Imagen casada


Pasó el lunes, el martes y el miércoles. La vehemencia se dilata como una profecía. Aquilata esas horas. Las refina y acecha su paso como cazador furtivo.
El jueves la miró. Con refinado gozo, aprisionó la imagen para retocarla amorosamente sábado y domingo.

martes, 26 de enero de 2016

La quinta edad


Las circunvoluciones se ajustan a las manchas de la cara y para que no se me olvide cuando llegue la hora de olvidar, apunto los detalles en mi cuaderno, con buena letra para evitar equívocos.
Me dicen que estoy a tiempo.

Fotografía: fragmento de la serie de esculturas "Treze a rir uns dos outros" de Juan Muñoz (2001), Jardim da Cordoaria, Porto, Portugal.