
jueves, 13 de noviembre de 2008
La Mudanza

las uñas, los cabellos:
el limpio ámbito del sueño.
Es de la danza
el teatro, los luceros:
el silencio quebrado de los muertos.
Es de la casa
la raíz, la silla:
es el pan que se come la costumbre.
Es del camino
la duda, los espantos:
simulacro tenaz de los retornos.
No hay mejor tierra
que el viento, los delirios:
los siglos nocturnos que te nombran.
Todas las puertas
son espejos, son muros:
trampas de la flor y sus perfumes.
Robar la luz
del tiempo, las bodegas:
fábrica del giro de los días.
Dejar las alas,
las plumas en adioses:
lápida de la voz y de la sangre.
Todo es mudanza,
los murmullos, la piel,
siempre en la tarde que navega.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Una voz para muchas voces

martes, 11 de noviembre de 2008
La última y nos vamos
Para Helena Braga(dueña del abarrote)
en varias temperaturas
porque las ondas vibran
con impecable cordura.
Del hidrógeno al helio,
pasando por el bismuto
el cobre y el magnesio
complejos del absoluto.
Por mucha ciencia sabida
le reprochaban en casa,
que todo lo que pensaba
era pura “brincadeira”,
que lo suyo era pasar
a ferro y almidonar
en la ropa, y el fregar
la loza y alimentar
al becerro. En Oporto
quedaban supersticiones.
En los Álamos tenía
puras aceleraciones.
Dicen que por los neutrones
la catrina se coló
y con la termodinámica
sus días finiquitó.
Aquí yace Helena Braga.
Con su charro negro danza
la charanga que le agrada
con el tiempo de comparsa.
Sergio Astorga
viernes, 7 de noviembre de 2008
Calaveras del Abarrote V
Para Dédalus:Afianizado en el misterio
divagando solitario,
combinando los contrarios
del silencio es propietario.
Con las cartas a Miralles
llegaban a su ventana
comentarios a granel
que llenaban su semana.
“¿Porqué no escribes viajero
-le pregunta descarnada
la calavera tilica-
sobre el amor pasajero
del que ama y el amado?”
Dédalus meditó cuatro
semanas y media. Dolor
de cabeza y pecho
lo dejaron confinado
a vagar por los tejados
sin encontrar un alfeizar
donde quedar afianzado.
De Dublín a New York
pasando por toda España,
se cuenta que la huesuda
ya le enterró la guadaña.
Sergio Astorga

Se apareció el tigre
con panza, y el elefante
en medio de la casa.
La guacamaya cruzaba
la calle con cuidado,
y los niños en la escuela
cantaban a Walt Whitman
y aprendían a nadar.
En Manhatan o en Paseo
de la Reforma o en Sri
Lanka, el sol de madrugada
en ingles o en español.
Un día como cualquiera
vio bajar de la escalera
a una fina dama blanca
como si fuera un encanto.
Indran la miró con fuego.
Los gorilas se salieron
de sus jaulas y los rojos
se juntaron con los verdes.
Platican los entendidos
que lo de arriba es de abajo:
unos se van para el cielo
otros se van al carajo.
Sergio Astorga
Calaveras de José Guadalupe Posada.
jueves, 6 de noviembre de 2008
Calaveras del Abarrote IV
Para MaribelSoñaba con los azules
como si fueran recuerdos
y era el mar envuelto en tules
el que lloraba de celos.
De noche fue consentida
de las hojas de abedules.
De manzana su bebida
y como almohada, las nubes.
Dicen que fue por febrero
cuando le cambio la vida,
un encanto marinero
aceleró la partida.
Por las noches ella prosa
con la sonrisa a babor
y en la ola ella retoza,
tiene derecho de autor.
Vuelen gaviotas al puerto
y digan que Maribel
es la que ofrece el concierto
con notas de cascabel.
Sergio Astorga

Cuando de letras se trata
hay una voz lapidaria.
De sapiencia se retrata
la apostilla literaria.
Siempre con la puntería
de aligerar el encuentro
nos ahorra los disgustos
de divagar con un texto.
La catrina venenosa,
en ediciones de lujo,
le entregó escrito en prosa
“Los amores del cartujo”
La crítica recibida
no fue lo que ella esperaba
y acabó con la movida
con la certera daga.
Las azucenas del campo
amparan a la analista
ahora que Magda Díaz
en el cielo es jornalista.
Sergio Astorga
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Calaveras del Abarrote III

Caminando por el aire
un globo hinchado de rojo
bailaba al son del jarabe.
Una muchacha de sal
gastaba su melodía
con notas del mineral
y risas de orfebrería.
Oteando por su ventana
con su semblante de cal
dicen que la vio llegar
en huesos y en delantal.
Que el mar se quedó sin alas
ya pregonan en Gijón,
y la escalera del cielo
se queda sin escalón.
Fátima Fernández baja
los peldaños de la infancia,
y los cuentos que contaba
Para Miriam Jade
Con metafísica diurna,
como cascada de dudas
desayunaba blandura
y quesadillas sesudas.
Difusa en sus claridades,
cometa de su mudanza,
dejaba las vanidades
en sus recuerdos de crianza.
Con presocrático rimel
incrédula de su reflejo
se apasionaba del gospel
y del concepto bermejo.
En su tesis doctoral
apareció la huesuda
“escándalo soy”- afirmas
y con un gesto floral
ni el desplegado con firmas
le devolvió su sayal.
Con escritura aleatoria
Miriam Jade confirma:
Que la salida es oscura
no importa filosofía,
estando en la sepultura
la molécula se enfría
Sergio Astorga
martes, 4 de noviembre de 2008
Calacas del Abarrote II
Para Lilian Elphicky las troyanas vencidas
despliegan su fino canto
con el sabor de amaranto.
Una Quimera detiene
los apetitos de Gea
y del muslo de Atenea
el ansia de Páris drena.
En esos mundos vagaba
cabellera vespertina.
Sus abismos habituales
con ecos de aguamarina.
Siempre con ojo travieso,
nunca esperó la traición
de la parca mexicana,
no le valió el palimpsesto
ni su fama ciudadana
ni su pluma de aluvión
ni su porte de sultana.
Del Atlántico al Egeo
la tristeza se une al viento.
Lilian ya vaga en espuma,
su esqueleto ya es un verso
donde encalla el desaliento.
Para Lauren Mendinueta
Su sonrisa colombina
como fulgor de guayaba
le granjeo la serpentina
que humedece la mañana.
Los verdes con los azules,
recuerdos de cafetales,
le dieron rostro a sus jueves
y cadencia a su donaires.
Cambiando de continente
quiso engañar a la dama
que se entiende con el alma.
No le valió ser prudente
porque al sonar de campanas
Lauren entró al inventario
de los laureles que llevan
aretes como poemario.
Sergio Astorga
lunes, 3 de noviembre de 2008
Calacas del Abarrote
Morir es cosa sabida y no hay porque preocuparse, las cosas caducan, hasta la latería mas fina o el vino en buenos odres también acaba por agriarse. Todos lo sabemos, unos lo sufren y otros lo gozan. Depende de que lado del mostrador nos encontremos.En este abarrote seguimos una tradición festiva que ofrendamos a toda nuestra estimable clientela.
El culto a la muerte y a sus muertos se encuentra en el tuétano de las culturas prehispánicas (la edad de piedra me la salto para ir a la flor de pedernal) Con variantes, la concepción de los pueblos precolombinos, la muerte era una dualidad de la vitalidad. Las practicas y rituales que conformaron el culto a la muerte están presentes en los Teotihuacanos, toltecas, aztecas, zapotecas, mistecos, mayas, huastecos, totonacas, otomíes, purépechas y ya paro porque cambian de blog.
Los aztecas por ejemplo, tenían dos fechas para conmemorar a sus muertos, el mes de agosto se dedicaba a Miccailhuitonitli o muertecitos y en noviembre la fiesta de los muertos grandes. El más allá dependía de la forma de fallecer y no a la vida que habían llevado, no había castigo ni culpas. Por ejemplo, las mujeres que morían de parto se convertían en estrellas para acompañar a Quetazcoatl, eran consideradas guerreras muertas en batalla.
Después de la conquista, el Mictlán lugar a donde van los muertos se comparó con el infierno y a Micantecutli (señor de los muertos) se identificó con el diablo. El sincretismo comenzaba y enriquecía y transformaba y confundía conceptos. Se establece en México –Nueva España- el día de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos, que se solemnizaba desde los 827-844 por disposición del Papa Gregorio IV. La muerte comenzó a ser temida, apareció la culpa, la condenación, el Infierno y el Purgatorio. Fue hasta el siglo XVII cuando se trato de darle a la muerte un aspecto menos terrorífico. En este intercambio de vivos
el juego y la desgracia se ocultan en un abrazo. Una de estas tradiciones es comerse a la calaca ya en dulce ya en palabras. Las calaveritas son versos octosilábicos festivos, que ironizan o exaltan una cualidad, no son macabras y no son ofensivas, si criticas.
Este abarrote preocupado por alagar a su estimable clientela ofrece unas cuantas calaveras de rimas atemperadas y otras totalmente erradas. No se me ofendan, ni se me asusten, que si nombramos sacamos lo que nos duele y si reímos vivimos mas a las anchas. Poco a poco irán saliendo del horno, no se amontonen que a cada capillita le llega su fiestecita. A ver si por andar dando ofrendas se me chamuscan las orejas. Que le vamos hacer. Así es el abarrote.
Sergio Astorga.
Por Triana
Por el Guadiana llegó
una moza de tronío
dejando con señorío
un aroma que caló.
Las luces de Badajoz
vieron nacer su voz,
después el Guadalquivir
la quiso como al jazmín.
A la usanza sevillana
la catrina la llamó,
los duendes de los gitanos
no metieron ni las manos.
Van pasando con sus ramos
muchachas de la buhardilla,
dicen que la tutoría
se fue con su pantorrilla.
La huesuda nos advierte
cantando por bulerías,
que andaluza es la suerte
y no mester de clerecías.
Triana se guarda en su concha
y la perla que renace,
en México la celebran
con carnitas y tepache.
Sergio Astorga
Para Izaskun
Siempre con historias puestas
colgadas en los portales
pregonaba sus donaires
con letras existenciales.
De las canarias venían
las noches de letanía:
las aflicciones del tiempo
como si fueran de almendro.
La pelona con respeto
fascinada la escuchaba
-“cuánto sabe de la vida
me dan ganas de dejarla”.
No le valieron las súplicas
de sus alumnas amadas,
ni las noches literarias
en su memoria atrapadas.
Las flores de noche buena
guardan a Izaskun Legarza
la añoran las golondrinas
y las olas en su danza.
Sergio Astorga
Para Alejandro Gelaz
Por andar con las ficciones
se quedó con fijaciones,
ni los mántras, ni las runas
le acrecentaron fortunas.
Imágenes digitales
le ocuparon en la vida.
Llegaban sus arsenales
de Roma y Alejandría.
De todos los laberintos
de victoria se jactaba
no contaban sus instintos
con la astucia de la parca.
Noches de los calendarios
orfebres de los arcanos
falaz aforismo tuvo
al refutar el presagio.
Por andar en la maroma
y en romance con la nada
Alejandro Gelaz toma
minificción por morada.
Dicen que Micantecutli
para llevárselo a Heracles,
le entregó un acapatli
y ahora ya son compadres.
Sergio Astorga
domingo, 2 de noviembre de 2008
Calaca Bloguera

de cibernéticos cantos,
y un poco de alma se enturbia
con sentimientos binarios.
Las fronteras del espacio
en Google quedan marcadas.
La guadaña tiene su historia
en Wikipedia asentada.
Los huesos son su teclado
y un suspiro de futuro
en disco duro archivado.
Ya sin azul en los ojos
y la fatiga editada
no le valió ser bloguera
y se murió desdichada.
Vuela vuela palomita
y diles a los blogueros
que se anden con cuidado
que a la parca no le importa
el perfil bien redactado.
Aquí yacen sus despojos,
y por andar con Antojos,
se quedo muy quietecita
con el silencio en los ojos.
Sergio Astorga
sábado, 1 de noviembre de 2008
jueves, 30 de octubre de 2008
Soy Catrina

Mi carne es la tarima de noches frías de tabaco y de esos humos negros que te embriagan.
No tengo lagrimas, todas las dejo en el hotel y en el vidrio del brindis.
Me duelen más los tobillos que mi vientre porque está vació de tanto recebo, en cambio mis tobillos giran, se hinchan al ritmo del danzón y me duelen, me duelen mucho como el sueño.
Mis labios son rojos porque quiero y me visto de domingo para gastar las miradas de los jóvenes que pasan.
Soy generosa, voraz y cordial a la hora del hambre y me enamora que me digan bella.
Soy Catrina y por eso éste aire me devora.
Sergio Astorga
miércoles, 29 de octubre de 2008
Una voz para muchas voces
Falsas creencias sobre el abuso sexual infantil Caprichos de muchacha
Bruñido su vestido sentada en una sillacomprueba en el espejo su rostro de cacao.
A veces muy altiva, se sienta en una olla
y mira silenciosa los años que se han ido.
Eran días de julio cuando un ardiente sol
entraba por su cuarto; trinaban los gorriones
en sus jaulas de carrizo y la mañana entera
colgaba en la ventana; estiraba sus brazos
de roble bien torneado y risueña respiraba
el aire fresco y limpio que el valle susurraba.
-¿Qué vestido me pondré?, dudaba. -¿El de cintas
blancas y amarillas sobre el pecho o el vestido
verde con cintas coloradas?-. Melancólica,
decidió vestirse con la túnica de manta.
Después de que en el cielo las nubes coqueteaban,
hincada ante una imagen flechaba su oración.
Así, pontificada, con manos bien templadas
molía con el metate la voz del nixtamal.
Entonces añoraba las manos de su madre
peinando sus cabellos, diciéndole que el río
sabía de sus antojos; que pronto perdería
su cuerpo de muchacha y la savia de los montes
labraría su corazón.. Hoy prepara su almuerzo
mordiendo una manzana, sintiendo que en el mundo
se funden los caprichos de todas las muchachas.
Por eso en las mañanas después de sus labores
se sienta en una silla mirándose al espejo;
ya busca en la alameda la sombra de un encino
con traje de tehuana o enreda con su trenza
el cuerpo de la iguana bajo una noche azul.
La pátina del bronce modela sus recuerdos
y esculpen sus rodillas volúmenes de luz.
Sergio Astorga.
lunes, 27 de octubre de 2008
Graciela Iturbide

Graciela Iturbide recibió el premio Hasselblad uno de los más prestigiosos premios de fotografía en el mundo; dotado de 500 mil coronas (63 mil quebrados dólares) y una medalla de oro. La Fundación Hasselblad fue creada en 1978 como legado de Erna y Víctor Hasselblad, inventor del sistema de las cámaras que se comercializan con su apellido.
Nacida en la Ciudad de México en 1942, hija mayor de trece hermanos llegó a la fotografía después de enfrentar el dolor de perder a uno de sus hijos de seis años en 1970, dolor que marca su visión y encuadre de sus imágenes.
Estudió en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos en la Universidad Nacional Autónoma de México donde conoció a su mentor y querido maestro el fotógrafo Manuel Álvarez Bravo (1902-2002).
La influencia de Álvarez Bravo, Josef Koudelka, Henri Cartier-Breson, Sebastiao Salgado es fundamental para lograr su manera de captar, percibir, representar, denunciar la imagen que su ojo captura. La ciudad de México, el mundo indígena y mestizo, ya Juchitán, en Oaxaca, ya Chihuahua; el mundo chicano en Estados Unidos, Argentina, Panamá y ahora Mozambique están marcados ya por su noche de luz.
Así es el abarrote.
Sergio Astorga
domingo, 26 de octubre de 2008
viernes, 24 de octubre de 2008
Estar sin estar
jueves, 23 de octubre de 2008
Los pobladores de los Álamos
Aquí en los Álamos, ya sabemos que se encuentra en la Meseta de Pajarito, según cuentan los oradores Keres y atestiguan los arqueólogos, los primeros pobladores llegaron procedentes de Arizona entre 1175 y 1250 DC.
keres agrupa siete dialectos hablados por las personas pueblo en New México, cada dialecto es inteligible para otro pueblo.
Estos pobladores construyeron casas con la toba volcánica o vivían en las cuevas naturales de los acantilados. Restos de estas construcciones se pueden encontrar en todo el altiplano.
Los pueblos que hablan Keres (uno de los dialecto) como el Cochiti y otros al sur y al oeste del Álamos se consideran descendientes de estos primeros pobladores.
Alrededor -como se decía en la primaria- del año 1 300 DC, llegaron nativos de la zona Cuatro Esquinas (zona que conforman los actuales estados de Colorado, Utha, Arizona y New México) a la Meseta de Pajarito introduciendo la lengua Tewa (grupo lingüístico que se origino cerca del Río Grande y al norte de Santa Fe; los seis Tewa pueblos que lo hablan actualmente son: Nambé, Pojoaque, San Ildefonso, San Juan, Santa Clara, y Tesuque).

Según la tradición oral de San Ildefonso Pueblo y Santa Clara Pueblo, hogar actual de los oradores tewa, cuentan que abandonaron la Meseta Pajarito por la sequía y las incursiones de los Navajos, Utes y Apaches. Los arqueólogos añaden a estas causas el descenso de la temperatura media en la zona que acorta la temporada de crecimiento del cultivo provocando la escasez de alimento.
El movimiento fue gradual y se tiene estimado que por el año 1550 estos grupos se fueron desplazando a la largo de Río Grande donde las temperaturas eran más cálidas y el riego más fácil, sin embargo, volvían a la Meseta para la caza y seguir con algunos cultivos.
Restos de vivienda y hábitos de vida de ambos pobladores de lengua Tewa y Keres se pueden apreciar hoy en el Monumento Nacional de Bandelier, así como restos de una casa india al lado de lo que hoy es el Museo Histórico de los Álamos.
Porque de estas piedras la edad del mundo se escribe y porque el viento que lleva prisa nos acerca al cielo, este Abarrote se abre en la cañada en busca del chamán.
Sergio Astorga
martes, 21 de octubre de 2008
Una danza de plumas se desliza

en diminutos dientes
bajo la noche quieta.
Mentirosa.
¿Qué lucida embriaguez
galopa la sangre virgen?
Volver al círculo,
al tráfico mental del eucalipto,
al parpadeo apenas perceptible.
La muerte está viva de su muerte:
flor absorta de víctima escarlata.
El gallo titubea,
prostituye el ritmo de las horas
y se arroja al mar;
se arraiga al fondo de su tumba.
No hay silencio que se aquiete
y una danza de plumas se desliza.













