viernes, 8 de agosto de 2014

No es lo mismo


Yo lo vi todo y no quiero ser chismoso, pero si no lo digo voy a sentirme como Juan. La vi venir con esa faldita entallada que consentía sus muslos y dejaba hasta al aire pasmado. Ella prolongaba sus 20 años antes de cruzar la calle. El pelo recogido en la nuca exaltaba su cuello limpio y ese collar inquieto bajaba fresco hasta el inicio de su pecho. Yo la seguí. Primero a distancia para luego apretar el paso y sentir ese perfume frutal tan de ella. Estuve a punto de decirle lo mucho que me gustaba. Yo creo que ella me sintió porque empezó a mover las caderas con una cadencia fragorosa. Entró al Relox, un restaurante de lujo, al menos para mi cartera. Desde el ventanal la vi dirigirse a la mesa del fondo. Un beso en la boca inició el encuentro. Al sentarse pude ver claramente al sonriente y rejuvenecido rostro de mi padre.
Pobre Juan, ahora ya sé lo que siente. Escuchando historias sobre su papá y él, atormentado sin saber si son ciertas.

No es lo mismo verlo a que te lo cuenten. 
Mañana traigo a mamá. 

Sergio Astorga  Acuarela/papel

jueves, 7 de agosto de 2014

En la azotea



Suenan en tu cabeza los golpes te tus propios cielos.

- Que no te va ha pasar nada. Después del arriba ya no se ve nada. Todo es adivinanza.

Donde se tocan la luz y su contraparte. Cierras lo ojos y te dajas llevar.

- No insistas. No seas tonto. Afloja el cuerpo. Arriba no hay mas que espacio.

Se adivinan las formas y sólo un hilillo de volumen perfilan su existencia.

- Que orgulloso, no mires abajo, siempre arriba. Ya te dije, no hay nada.

Cuando el terror te encadena sabes que nadie ha de subir contigo. 

Sergio Astorga Mixta/papel 30 x 40 cm.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Alas que no has de usar…


El silencio en rebanadas muerde menos, dijo un día la abuela.
Aunque su tarascada es verdaderamente fonética, la contradije.
Ella siguió buscando gorgojos en los frijoles como queriendo terminar la conversa. No te enredes, me dijo por fin. Si no vas a volar pisa despacio.

No me consuelo, tengo días esperando un buen aire ¿será que mi deseo tiene zurcido el vientre con el cáñamo de un mal sueño? 

Sergio Astorga Tinta/papel

martes, 5 de agosto de 2014

Leo



Melenudo Leo, ruges todo el tiempo como si todos estuvieramos a la espera de tus apetitos para complacerlos. Así es mi leoncito. Tu vitalidad puede ser autoritaria, sabias, por fortuna una buena dosis de pereza, no de cansancio, si de abulia de aristócrata te aleja de afrentas sanguíneas. 

Como sabes mi soberbio Leo, tu constelación representa al león Nemeo. Sábete que la primera de las doce misiones de Heracles,el Hércules Griego, era matar al león Nemeo y desollarlo. EL león Nemeo tenía aterrorizados a los pobladores de Nemea. 
La piel del león era ta gruesa que ninguna arma la podía traspasar. Pero Heracles, encontró la manera, siempre encontramos la manera, de matar al león. Lo acorralo en su guarida y lo estrangulo. Las garras del abatido león fueron usadas para quitarle la piel que sirvió de panoplia desde entonces. 
Nunca temamos al león mis queridos zodiacales, que debajo existe siempre una piel de cordero.
La brillantes del amarillo siempre esta presente en los leos, ilumina pero también desafía con prepotencia. Pueden preguntarle a Amilia Earhart, que desafió los vientos hasta perderse o, sigamos a otro leo empecinado: Fidel Castro, que abatió el hambre y el analfabetismo cubano derrotando la libertad de pensamiento.
En un leo siempre existe una arrogancia intelectual miren a Marcel Duchamp descendiendo la escalera o jugando al ajedrez.  
La fiera se doma como bien lo hizo Jean Dubufett.
Puedes ser muy egocéntrico como Ludovico Sforza “el Moro” o brillantemente irónico como George Bernard Shaw, ¿ya leíste Pigmaleón?
EL alma buena de los Leos todos sabemos que la tiene Antonio Machado porque el va:  

“soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!…

Así podemos acariciar la melena del león con la certeza de que no no arrancará la mano.
Algunos leones usan su preponderancia para buscar otros mundos habitables como lo hizo Aldous Huxley en su “Mundo Feliz”
Otros muestran su inmadurez fiera y se consuelan en las garras etílicas como Malcolm Lowry en Bajo el Volcan.
Claro, también puedes ser un Fujimori y en contrapeso tienes que leer “Si esto es un hombre” de Primo Levi para que no ignores al otro, al de junto.
Aventurero Leo bien que sabes que puedes como lo hizo Alejandro Dumas convierte en El Tulipan  Negro o en los Tres Mosqueteros, altas iras y nobleza las tienes.
Bien sabemos que te gustan los monopolios y los imperios no hay nada mas que ver a Henry Ford. 
Aunque me cueste la vida dices, a la manera del capitán Ahab en el barco ballenero Pequod. Lectura recomendable para ti, sí, Moby Dick de Herman Melville.
Mi querido leoncito, sabemos todos que hay un inconsciente colectivo y que el “Hombre y sus símbolos” nos dice Carl Jung, león psicológico, permanece atónito con las posibles respuestas.
No queda mas remedio, mi admirado melenudo, que seguir el camino como el león Abebe Bikila. Sudoroso y triunfante hasta la meta.

Camilo Rubalcaba 
Gerente Permanente del Abarrote.

lunes, 28 de julio de 2014

Ayuntamiento


El latido de la vaina anticipa el estallido del fruto. Como dos enamorados, el campo se preña de agua tibia. La mazorca y la tuna, ayuntan.

Tinta/papel

martes, 22 de julio de 2014

Incompatibilidad de caracteres



Siempre buscó la O por lo redondo, por desgracia se cruzó con la finura de la I.

Sergio Astorga acuarela/papel

lunes, 21 de julio de 2014

Pliego petitorio


La mini ficción como la minifalda, arriba de la rodilla. 


Sergio Astorga Acuarela /papel de algodón

viernes, 18 de julio de 2014

Estallido


Lo que estalla deja siempre una huella en el ojo. Los pedazos se reconstruyen uno a uno y las astillas sobrantes las guardamos para el siguiente estallido. Como aquella dama famosa que baja la escalera, se apagan y se encienden las luces, sin saber que nuestro delirio ha completado la visión primera. 
El mundo esta roto. Se ha roto todo el tiempo. Ha reventado desde el principio. Lo hemos reconstruido embelesados. Las imágenes se multiplican en su detalles; imágenes que nunca veríamos si no hubiese roturas. EL gran vidrio que tenemos enfrente brilla intenso, diurno. Nos sobran textos y pretextos para sanar las cortaduras. 
Por fortuna, el cristal sólo refleja a contraluz y con sólo dos pasos recupero la corporeidad del mundo. 
Un rayo de luz hormiga esculpe de nuevo el panorama cierto.  

Fotografía Sergio Astorga   

jueves, 17 de julio de 2014

El sombrero del aire


Una hoja de metal que gira y se desprende de un árbol que ha perdido el tronco y sólo sus hojas laminadas se suspenden. La luz se apoya en el aire y gira y proyecta su paso en múltiples sombras. Los sonidos se descalzan. La mirada cae, gira, se apropia de los puntos cardinales. Las voces no se escuchan. Los días parece que giran sin atributos. No sabemos donde poner las manos. Todo es espacio y gravedad volátil. La distancia se alarga y se recoge sin saber de su medida. 
Los sentidos cansados, se alzan para buscar un rostro conocido pero es ejercicio vano. Hay un soliloquio que intentamos adivinar y nos ofusca. Se pude mirar el silencio y su sombra. 
Son siluetas, nos decimos. Pensamos en los pétalos o en las alas de aves extintas y aurorales. Es entonces que intuimos que la brisa tiene un sustento material y eterno.
Desconozco si Alexander Calder se propuso ponerle un sombrero al aire y así dejar la charla del instante protegida. 


Fotografía Sergio Astorga
Alexander Calder 
Black Spray
1956
Museu Coleção Berardo. Lisboa, Portugal

miércoles, 16 de julio de 2014

Recalar


Sacarlo de esa idea es como navegar en un mundo de palabras sin sentido. En esta hora en que la ausencia tiene detenidas las barcas con esa cuerda antigua que sólo de verla se figura uno, porque es un figuración, que los siglos son indiferentes para quien los mira. Ellos, los siglos, son arenales secos donde agonizan los celajes. Ningún rayo de sol hace vida y las hediondas algas cubren las rocas como ocultando el talle de la sirena presentida. Es verdad, hay una noble lentitud en las imágenes. La respiración se contiene. Se alza la mirada para desandar lo mirado. El aire finge moverse, maternalmente desanda el camino entre los brotes de clavos oxidados. Las cuerdas mantienen tensa la mañana, son articulaciones que ligan la barca al muelle. EL agua espejea ese momento. Se provoca una zozobra al ver que el mundo se duplica incesante pero inútil.

-Aquí vengo todos lo días, me dice. Cruzo el río una y otra vez. Usted piensa demasiado, me recrimina. Si yo pensara lo que usted dice, nunca cruzaría el río. Lo que es, siempre será. 


Con una calma funeral, sube a la barca. Se puede leer Maria da Graça en la proa. Una fila de reflejos se acomoda. Un transito de agua parece que sonríe. 

Me digo entonces: es un error sacarlo de esa idea porque el mundo tienen sentido si navegan las palabras.       

Sergio Astorga Fotografía Miragaia, Porto. Portugal

martes, 15 de julio de 2014

Cáncer


Amadísimo Cáncer, evitaba decir lo que tenía que decirte, evocarte como lumbre enterrada entre los astros. Es tan difícil encontrar la predicción cundo el viento pasa tremendo como ese escalofrío debajo de las sábanas. Tus lunas negras, mi recordado cancer, detienen la adivinación de los ángeles malos y el pan húmedo de tus noches amanecen en el estallido de tus mareas. Guerrera siempre en el amparo; tu adivinación incesante que gritas, dejando las gargantas mudas y dolosas. Tu inútil miedo a traspasar la sombra del machete, sigue cortando el aire. Te he mirado por las noches y el desorden de tus sueños germinan a lo largo del desvelo de memorias.
Tu casa es la luna, naturaleza femenina húmeda, árbol de agua y mar de pozo.
En la Mitología griega eres Carcinos, el cangrejo gigante de la laguna de Lerna. Aunque seas un personaje secundario en el mito de los doce trabajos de Heracles, atenazas las horas con firmeza. En su segundo trabajo, Hera, te ordena atacar a la Medusa, en tanto Heracles corta sus cabezas. En recompenza te convierte en la Constelación de Cáncer. 
Tu casa es el caparazón de tus tenazas. Te consagras a tus hijos con el egoísmo de las vírgenes solitarias. Tu mesa siempre vestida, tus manteles largos como los cabellos de tus presentimientos. Intuitiva cuentas, platicas lo que tu inmóvil intimidad resplandece. Fácil, cambias de humor con ese celo que persigue lo que pudiste ser y no fuiste. Leal a tu cruz, el aburrimiento ampara a todos lo hijos que procreas. Todo te lastima y la piel la tienes sobre la frente y tu corazón tiene el alma del que cela, del que quiere la luz completa, sin sombra, sin que te escarben el porqué sabes lo que nadie te ha dicho que supieras. Tu raíz es oscura, nunca se sabe lo que quieres, te confundes en tu entusiasmo o en un intuitivo silencio que golpea. 
Maternal y ardiente tus gestos los puedes encontrar en Geord Sand y si quieres buscarte en la intimidad de lo que fue para ser, tienes al gran Marcel Proust, para que el buceo te tu tiempo no se pierda del todo.
La tristeza que aveces llevas de amuleto puedes dejarla si les a Françoise Sagan, “Buenos días tristeza” puede ser una buena elección.
Las indecisiones, las culpas, los fantasmas irredentos que te habitan puedes confundirlos si miras La decisión de Sofía, con Meryl Streep.
Tu sabes de las múltiples a cabezas de la Hidra y vas cortando una a una con esa espada fina que siempre tienes debajo del sueño. Sabes, puedes leer Siete personajes en busca de autor de Pirandello o del mismo autor EL difunto Matías Pascal. Que amoroso Luiggi con su asombrada lealtad por María Antonietta Portulano.
Para el desencanto, de eso que llamamos vida tal ves el Principito de Antoine de Saint Exupéry.
Gustav Malher, puede encontrar el milagro exuberante que buscas sin descanso.
EL corazón aprende, si es constante, dices, y es bueno tener una casa que se cuida como la esperanza del destino que siempre esta dormido. 
Cuando tengas ganas de morirte, no alborotes, Ernesto Sabato en su Tunel, te dice cómo se vive el desencanto. Ahora, si quieres vivir tu espiritualidad, la doble cara de la realidad que bien conoces, puedes perderte en Narciso y Goldmundo de Herman Hesse.
El dolor callado que aguantas hasta el delirio puedes enjugarlo mirando a Frida Kalho.
Todos ellos, los que te he mencionado, nunca murieron de espanto, todos han salido de sus cuevas, caminando con sus patas largas clavadas en la arena hasta que las fases de luna vuelven a mojar el misterio que no entendemos y que tu vives como si fuera un danzón fino y delgado.
Tu sabes mi querido Cáncer, que la metáfora sigue habitando debajo de la lengua y que uno es un tonto todos los días del año. Todos sabemos, cangrejito, que el mundo sólo se mueve cuando la menstruación de la luna moja el firmamento.


Camilo Rubalcaba 
Gerente Permanente del Abarrote

Sergio Astorga Tinta/papel

martes, 8 de julio de 2014

Estancia



Dicen que la adolescencia es un lujo de occidente. Que todo es un buscar para hallarse. De tal modo, que los ojos que se miran no encuentran su lugar entre su cuerpo.
Con agudeza clara, el tiempo pasa raudo como sabiendo que a cada hora le llegará su nostalgia.
Hay una tristeza vieja, lo confieso, que se hospeda en esa fotografía; en esos trenes que se han ido, como esa gana de buscarse en lo leído.

Sergio Astorga Estación Oriente de trenes, Lisboa, Portugal.

lunes, 7 de julio de 2014

Coyoteando


El aullido solitario a mitad de la noche es la grieta de su historia.
Los colmillos gustan desgarrar los olores del macho y de la hembra. La brevedad del sueño y la vida hambrienta son idénticos. 
El beso, los arremeda.

Sergio Astorga Tinta /papel

lunes, 30 de junio de 2014

Segundo esfuerzo


La ventaja que tiene un lector asustado es la posibilidad de la relectura. Esta acción evita que los vapores lo aniquilen.
La saga del aguijón o del amor es entonces posible.  

Sergio Astorga Mixta/papel

jueves, 26 de junio de 2014

Monte Cativo





A veces esa calle y yo nos entendemos.
Caminamos juntos entre sombras.
De lo alto de los arboles
baja ese frescor que identifico
letra por letra.
Las siluetas de la gente se enturbian
y calladamente piso tus escalones
que cubren el lomo antiguo de tu nombre.
Al fondo, como una alma de fierro,
un chafariz no vacila en derramar el agua.
De repente,
ese grito de gaviota 
me enturbia el día.

Mañana volveré a bajarte 
porque sé de íntimo
que tu y yo nos entendemos.

Fotografía Monte Cativo Porto

jueves, 19 de junio de 2014

Severidad


Nunca se terminara el rugido. Decir nunca es una manera de hundir la garra.

Cerámica

lunes, 16 de junio de 2014

El "Cabezón" Paredes



Su cabeza era soberbia. Sus frentazos están inscritos en todos los almanaques de prestigio.
Los niños, fascinados con sus hazañas, se pasaban las tardes golpeando la pelota, hasta que una hinchazón les obligaba a llevar una bolsa de hielo sobre la frente. 
Lujurioso, el “Cabezón” Paredes, probó diferentes tipos de peinado, desde el casquete corto, el afro y, el más gustado: el corte de príncipe valiente, que le valió salir en diferentes portadas de revistas del corazón. 
Guiado por un impulso de solidaridad, acepto prestar su imagen en comerciales de Bancos, Instituciones de Salud, Educación Publica, Partidos Políticos y toda actividad que precisase de una frente amplia.
Todo se lo debo al balón, confesaba sudoroso levantando la copa de campeón mundial.
Fue entonces que un periodista pernicioso le hizo la pregunta: ¿Cabezón, que se siente ser la figura en los cinco continentes? El “Cabezón”, extrañado, a su vez interrogó ¿que no son cuatro? En todo caso no es pregunta para mí, pregúntele usted a la FIFA.

Sergio Astorga Mixta/papel

viernes, 13 de junio de 2014

La suerte del “Cuate”


Con la elegancia de Enrico Albertosi, el gesto firme de Oliver Kahn y la elasticidad de “la “araña negra” Lev Yashin, el “Cuate” Fernandez pasó los últimos 15 años de su carrera bajo los tres palos. Nunca imaginó que estaría bien asentado en la linea de meta y que el achique sería una de sus cualidades mas apreciadas. El paso por la normal de maestros, vocación que tuvo que modificar y pasar a una actitud mas ofensiva, le dio una visión de cancha que le envidiaron sus antiguos colegas. Al verse en la alineación de la Escuela Mártires de la Libertad y percatarse del salario a ganar, tomó la decisión de convertirse en agente libre. Se probó en la reserva de varios equipos de primera división. Debutó en la temporada 95-96 y ha defendido los colores de tres distintos equipos.
Sus antiguos colegas, con el programa escolar bajo el brazo, al pasar por el puesto de revistas y ver la fotografía a todo color de Fernández en primera plana, en un atajadón de locura, no pueden mas que decir a tambor batiente: que suerte la del “Cuate”.

Sergio Astorga Mixta/papel